Los buenos modales son las expresiones de buen comportamiento que muestran respeto a los demás, y de una buena educación.
Hoy los buenos modales parecen casi una rareza, para pesar de muchos y de las sociedades, porque ahora se tienen costumbres no todas deseables.
Recordemos los buenos modales:
SALUDAR
Saludar al entrar a un lugar y al abandonar un recinto: “Buenos días”, “Buenas tardes”, “Hasta luego”, “Buenas noches”. Un simple saludo o despedida pueden hacer la diferencia. Indican respeto por las personas, buenas costumbres, en definitiva, buena educación.
GRACIAS
Dar las gracias. Puede parecer innecesario decirlo, pero cada vez menos personas están dispuestas a realizar el gesto de agradecer. Aunque la persona que nos haga un servicio esté cumpliendo con su trabajo, aunque sea lo esperable que realice determinada acción, dar las gracias permite cerrar un ciclo, y cada vez que lo hacemos, dejamos detrás nuestro la imagen de que se valora lo que la otra persona hizo. No es difícil agradecer, y aporta mucho.
POR FAVOR
Pedir por favor: En lugar de dar una orden, o de exigir un servicio porque se está pagando, el pedir por favor necesariamente implica que la otra persona adoptará una actitud positiva. No se trata de rogar, no se pierde el orgullo, no es ser menos valientes. Es una cortesía, una frase breve que puede hacer una gran diferencia.
CEDER ASIENTO
Ceder el asiento a quienes lo necesiten: Antes era una costumbre casi inmediata. No sólo en el autobús (donde existen asientos marcados que son ocupados por quienes no les corresponde), sino en todos aquellos espacios en que el sentido común nos indica que alguna persona necesita el asiento más que nosotros. Expresa buena educación, modales, respeto y empatía.
POSTURA CORRECTA
Sentarse correctamente y no recostarse. ¿Cuántas veces hemos visto a personas literalmente “desparramadas” en sus asientos? Es verdad que existe libertad, nadie cuestiona eso, pero también es cierto que en espacios públicos, una señal de respeto y preocupación por los demás es sentarse correctamente. En la casa, en la privacidad del hogar, ya habrá espacio y tiempo para sentarse como a cada uno le guste.
GORRO O SOMBRERO
Quitarse el gorro, sombrero o lo que sea que tengamos en la cabeza cuando estemos en una situación más formal: Es necesario quitárselos cuando la ocasión así lo amerite, aunque sea un espacio cerrado.
MIRAR A LA CARA
Mirar a la cara a quien te está hablando y no al teléfono móvil: No eludir las miradas, no ver hacia otro lado en señal de aburrimiento, no concentrarse en el celular que nos controla y nos hace faltarle el respeto al que tenemos enfrente. Es necesario ver a la cara, prestar atención, mostrar interés, no ignorar a la otra persona, escuchar lo que dice y lo que nos quiere comunicar.
PRIMERO LAS DAMAS
Dejar pasar primero a las mujeres: Esto parece sacado de un libro de la antigüedad. Por más que estemos en tiempo de igualdad de género, la caballerosidad sigue siendo necesario.
EXPRESARSE CORRECTAMENTE
Expresarse correctamente, sin garabatos o groserías de por medio: Cada vez las expresiones groseras o de garabatos se usan con más frecuencia dentro de las conversaciones. No se trata de no decirlos, que cada cual verá en su espacio privado cómo lo hace, pero hay momentos en los que conviene darse cuenta de lo que está uno diciendo, con quién esta hablando, y cómo relacionarse de una manera que muestre educación.
ORTOGRAFÍA
Las formas de comunicarse hoy día han hecho que el respeto por la ortografía se vaya perdiendo.
Una cosa es cometer eventualmente un error de ortografía, y otra es lastimar el idioma. Existen errores de ortografía que se clasifican en “Horrores”.
ESCUCHAR
Escuchar sin interrumpir, en vez de hablar todos al mismo tiempo. El que habla más fuerte no es el que tiene algo más importante que decir. Escuchar al otro permitirá tener un diálogo. Si todos hablamos a la vez, al final será más difícil entenderse.
AYUDAR
Ofrecer ayuda, con acciones simples a alguien que lo necesite: Abrir una puerta, ayudar con una bolsa pesada, dejar pasar a un auto, en fin, tener la actitud proactiva de rescatar esas costumbres tan sanas que han hecho desde siempre que la convivencia sea más amigable, con empatía, pensando en el otro, y contribuyendo que todos nos relacionemos con respeto.
“Los buenos modales en la mesa son una práctica que nadie debe olvidar, tanto en su casa como en sociedad”
LOS BUENOS MODALES EN LA MESA
- Deja que tu comida se enfríe por sí sola, jamás la soples o hagas otras acciones para bajarle la temperatura.
- Mantén ambos codos fuera de la mesa todo el tiempo.
- Prueba todo lo que está en tu plato antes de agregarle sal o pimienta.
- Cuando termines de comer, deja tu plato donde estuvo todo el tiempo. No lo empujes hacia el frente o hacia un lado.
- No saques de tu boca las semillas de aceituna con cualquier dedo, hazlo siempre con ayuda del pulgar y el índice.
- Recuerda que la servilleta sólo debe usarse para limpiar la comida de tu boca y no para retirar parte de tu lápiz labial o limpiar tu nariz.
- Jamás pongas tu celular, cartera, llaves, lentes, gafas u otras cosas en la mesa.
- En el caso de las mujeres, si usan lápiz labial es necesario que lo sequen con algún producto especial o retirando el exceso con un pedazo de papel, apenas se lo aplican, de modo que sus labios no queden marcados en los vasos o cubiertos.
- Es de buena educación comer despacio, comer con la boca cerrada y no hablar con comida en la boca.
- No se debe tomar una taza de café o té a cucharaditas, no debe dejarse la cucharita dentro.
“Los buenos modales y los gestos amables son las mejores herramientas para humanizar la convivencia cotidiana”
Ana Mónica Calvillo
