‘Un Capítulo en México’
El 13 de mayo de 1846, el Congreso de los Estados Unidos declaró la guerra a México, era un conflicto que llevaba años en cocción y muchos años más que Estados Unidos ambicionaba apoderarse del territorio mexicano.
No existe para nuestro país un conflicto con un final tan trágico y que sin embargo, en su mayoría, los ciudadanos desconocen totalmente, alimentados solo por mitos y por un ‘rencor’ sin mucho sentido. La guerra contra los Yankees, tan intrigante, tan devastadora y tan ignorada pues, los vencedores (Estados Unidos) odian recordar cuando fueron crueles o infames y los perdedores (México) es mejor echar tierra al asunto y recordar el día que si ganamos como el 5 de mayo contra los franceses. En esta guerra se puede apreciar lo peor de ambos bandos, los poderosos Estados Unidos enviaron a racistas y oportunistas mientras que en las filas mexicanas marcharon traidores y cobardes.
Entonces porque no recordar pasajes de aquel conflicto y traer luz a la sombra de la ignorancia.
Es cierto que el conflicto inició con Texas, norteamericanos que pretendían apoderarse del territorio texano y que terminó con una masacre en toda regla efectuada por el ejército mexicano en el interior del fuerte del Álamo y con la posterior captura del general Santa Anna dando fin al conflicto. Aunque este conflicto ocurrió en 1836, los EE.UU. Tendrían que esperar diez años para tener su revancha contra México.
Durante la guerra aparecieron dos grupos que se convirtieron en leyendas: El Batallón de San Patricio, un grupo de migrantes europeos, en su mayoría irlandeses, que abandonaron el ejército de los EE.UU. pasándose al bando mexicano por considerar la invasión injusta. Y Los Niños Héroes, un grupo de cadetes del Colegio Militar que se encontraba en el Castillo de Chapultepec, cierto es que no fueron solo seis cadetes los que pelearon junto al ejército en Chapultepec pero sí fueron los únicos en morir en la defensa de la patria.
No existe figura más grande durante la guerra con Estados Unidos que el general Antonio López de Santa Anna ¿recordado por su valor incalculable? No, se nos enseña a despreciarlo por ser el culpable de vender la mitad del territorio a los yankees y eso resulta falso. El territorio se perdió durante la guerra, aunque fue un mal militar, Santa Anna trató de defender al país aunque no tuviera medios ni soldados leales con que ayudarse. ¿Por qué se le odia entonces? Santa Anna, años después, sí vendió una extensión del territorio (La Mesilla) y esto sumado al tiempo en que se convirtió en un megalómano y dictador fue lo que le ha convertido en uno de los personajes más odiados de México.
Estados Unidos avanzó sobre el territorio mexicano, dejando tras de sí un camino cubierto de cadáveres de soldados de ambos bandos e inocentes. Así es, razón por la cual, pese a que pudiéramos hacer una enorme lista de películas en las que se retrata la intervención yankee en la Segunda Guerra Mundial, encontraremos muy pocas sobre la invasión a México, como dijimos al principio a nadie le gusta recordar cuando se convirtió en un verdadero desgraciado.
Desde que Donald Trump llegó a la presidencia de los EE.UU. uno de sus actos más controversiales ha sido su intención de reforzar la frontera con México con un muro (que ingenuamente cree pagaremos los mexicanos) lo cierto es que Trump, tiene razón. En el tratado de paz que México firmó en 1848, ambas naciones obtuvieron el derecho de reforzar sus fronteras como les fuera posible, así que Trump, actúa con legalidad, al menos en ese ideal.
HERENCIA DE ODIO
Han pasado 173 años desde que EE.UU. invadiera México y sin embargo muchos mexicanos viven con un sentimiento de derrotismo al considerarse inferiores al poderoso vecino del norte y otros mantienen un rencor por los crímenes del pasado. Lo he dicho en varias ocasiones, no se puede juzgar el pasado con el pensamiento del presente, pues los tiempos cambian y ningún hijo hereda los pecados de su padre. Es momento que los mexicanos demos un paso al futuro y recordemos que pueden venir cosas peores.
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