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PARA IR ABRIENDO LA MENTE

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Desde el año pasado comencé a ver en parabuses, espectaculares y hasta en camiones la publicidad de la serie “The good doctor” y me llamó la atención, sobre todo porque el protagonista es Freddie Highmore quien previamente había protagonisado una de mis películas favoritas: Charlie y la fábrica de chocolates, la versión que dirigió Tim Burton y de la cual les hablaré próximamente, aunque obviamente no es actual pero tengo algo interesante que contar al respecto.

Volviendo a la serie “The good doctor”, como dije, con tanta publicidad y con el protagonista, comenzó a llamar mi atención, aunque también había algo que me repelía y siempre postergaba la idea de verla hasta que mi hermana me la recomendó y decidí que era momento de ver qué tal y saben qué… ¡Me atrapó de inmediato! Y cada minuto queiba viendo me atrapaba y gustaba más.

“The good doctor” es una serie que al parecer está basada en una serie surcoreana que lleva el mismo nombre (nada nuevo bajo el sol), es producida por “Sony Pictures Television” y muestra la historia de Shaun Murphy, un joven cirugano con autismo y síndrome del sabio, se desempeña como residente hospital San Jose St. Bonaventure Hospital y en general los críticos televisivos la han calificado muy bien en especial por la interpretación de Freddie, que personalmente es lo que más me ha impactado también.

Además de la magistral actuación del protagonista, lo que me llama la atención es el discurso que desarrolla, siendo nuestro personaje principal alguien con “autismo” y “síndrome del sabio” y les platico un poco de dichas condiciones. El autismo es una palabra que hace referencia a una gran variedad de transtornos del desarrollo que algunas personas sufren desde el nacimiento o que desarrollan durante su sprimeros años de vida, esa serie de transtornos componen lo que se denomina “espectro autista”  y quien tiene afecciones que se incluyen dentro de dicho espectro pueden tener difícultades para comunicarse o interactuar con otras personas, o sea, jugar, socializar, conversar, etc. Cabe destacar que no todas las personas que están dentro de dicho espectro presentan los mismos síntomas o retos de convivencia, pueden variar en cuanto a niveles por lo que algunas personas pueden tener un nivel de autismo muy leve. A la fecha se desconoce las causas por las cuales surge el autismo aunque se atribuye a los genes y algunos factores del entorno. Por otro lado el síndrome del sabio, del sapiente o del savant, se refiere a personas con una competencia mental estraordinaria que puede incluir la capacidad de hacer calculos matemáticos complejos muy rápido, memoria fotográfica (como nuestro personaje) o una facilidad increible para aprender idiomas; a la fecha también se desconocen sus causas.

Así pues, nuestro personaje es por demás partícular y desata en el hospital la discusión de si es “competente” o no para el puesto de cirujano, desde luego por su inteligencia lo es, sin embargo, su condición de autismo lo hace “raro” y te pone a pensar en esas cosas que normalmente no pensamos, en la inclusión de las personas con capacidades diferentes, damos por sentado que no son habiles para tal o cual trabajo solo porque son diferentes  y considero que ésta serie además de entretenernos, nos podrá a pensar y a ser más consientes de nuestra forma de interactuar y aceptar a quienes consideramos “diferentes”. No dudes en verla, te atrapará aunque no te gusten las series de doctores. Si tienes la oportunidad está en “Amazon Prime” y quizá pronto la comenzarán a televisar por el canal Sony de televisión de paga, al ser una producción de dicha empresa no me sorprendería que lo hagan.

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