Inicio Columnas NIDO VACÍO… ¡NIDO LLENO!.

NIDO VACÍO… ¡NIDO LLENO!.

0

Ahora que mis hijas han estado volando constantemente y que me han dejado el nido vacío a ratos (o al menos, eso espero, con todo mi corazón, que sea sólo por un tiempo, todavía, y no para siempre) no dejo de sentir tristeza y añoranza, de los tiempos idos… pero también me he dado cuenta de que, como todo, ¡existe también un lado padre!

         Me gusta el silencio y la calma de mi casa ahora que está sola… no escuchar ningún ruido, ni las interrupciones de sus contantes idas y venidas.

         Es también ¡como regresar a los tiempos de recién casados!, platicar, escucharnos, dedicarnos nuestras horas libre… ponernos de acuerdo, sólo Héctor y yo para cosas tan simples como dónde comer, ¡sin tener que hacer un plebiscito familiar!

         Me gusta poder ver la tele yo sola, teniendo el control remoto tooodo el rato, sin tener que negociar tiempos ni programas… bueno, sobre todo cuando mi esposo sale de viaje, porque ya sabemos que a los hombres les encanta tener el “control en sus manos”.

         Me puedo levantar a la hora que mi cuerpo necesita sin la prisa de llevarlas a la escuela o prepararles el lunch… al igual que dormir sin horario.

         Aunque extraño las chorchas familiares a la hora de cenar, también puedo hacer una cena romántica sólo para dos, o ¡no hacerlo si estoy sola!.

         Cuando nos dormimos, cerramos todas las puertas sin pendiente de que traigan llave, o cómo llegan y a qué hora lo hacen… ¡y descansamos tan agusto así! ¡ja, ja!.

         ¡Tengo muchísimo tiempo libre, bendito Dios! Así que puedo dedicarme a hacer todo aquello que pospuse por ser Mamá:  orar y hacer ejercicio regularmente;  dar clases de Anspac o volver a escribir artículos;  trabajar;  asistir a cursos o retiros;  tomar clases de ballet, Patch y  pintura, ¡ha sido como una explosión de creatividad!.

         Hago todo con más calma, gozando más cada momento.

         Mis gastos, en general, ¡se han reducido!, así que es ¡cómo si me hubieran subido el salario!  Puedo comprarme algo extra o darme un masaje, y ¡hasta ahorrar!

         ¡Tengo toda una mañana libre para dedicarme totalmente a mi Nieta!

         En fin, me doy cuenta de que el “nido vacío” también es un “nido lleno” si sé vivir en el presente, en el aquí y ahora…

desdemihogar@hotmail.es

Salir de la versión móvil