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La Justicia

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Una vez más podemos confirmar que en nuestro país la justicia va de la mano con la impunidad.
Si contamos con suficiente dinero, amigos, y dentro de ellos a personas influyentes, podremos evitar que la justicia aplique un castigo o que alguien sea sometido a un escrutinio implacable.
Hemos visto a lo largo y ancho del país cómo diversos presuntos responsables de un delito han evadido la pena que conlleva sus acciones, sin pisar la cárcel, sólo los juzgados penales. De alguna forma los imputados son puestos en libertad ya que los jueces no cuentan con los suficientes elementos claves y contundentes para procesar a estos infractores y por ende desechan los cargos.
Según los reportes de organismos internacionales de derechos humanos como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), México es uno de los países en América Latina que siguen arrastrando un sistema inquisitorio que deja vulnerable a las victimas ante los abusos de poder. Este organismo informó que la impunidad oscila entre un 95 y 98 porciento, asociado a que entre el 50-70% de los jueces son corruptos.
El Nuevo Sistema de Justicia Penal, que se suponía implicaba un cambio profundo y trascendente, no se ha implementado correctamente y cuenta con un gran número de fallas, además adolece del desconocimiento de las personas que están relacionadas con la aplicación de los cambios, desde el Ministerio Público hasta los Jueces.
Con ello tenemos que la impartición de la “justicia” es un parche o una forma de aplicarla con defectos. Nuestra justicia esta tuerta, mientras pueda “ver”, no importa lo amplio o profundo.
-Tan solo echar un vistazo.
¿A quién le importa?
Suponemos que, mientras a nosotros no nos pase nada o no tengamos que enfrentarnos a un problema de esta naturaleza, puede ocurrir lo que sea. Incluso que los delincuentes salgan a las calles, que hagan cualquier desmán, pero que en nuestro metro cuadrado de espacio no suceda nada.
Así las cosas. “Vemos” con incredulidad -ya conocida o vacunada- que los delincuentes de cuello blanco (y los demás) están logrando sortear efectivamente y sin mucho esfuerzo la aplicación correcta de las leyes.
Javier Duarte -y todos los implicados en la corrupción- podrán evitar un castigo ejemplar por los errores, contubernios, sobornos y sobre todo la complicidad de muchas personas que impedirán que se le castigue en alguna forma, pero sobre todos por adolecer de un sistema de justicia eficaz y honesto.
La sociedad, que somos tú y yo, dejamos a un lado el ejercicio de nuestros derechos para ponerlos en mano de un sistema inadecuado de impartición de justicia, independientemente de que éste sea perjudicial.
Hemos perfeccionado la queja, la reclamación, entre amigos, colegas de trabajo, en reuniones, fiestas, restaurantes y bares. Opinamos de todo y sobre todo. Pero jamás lo haremos unidos, porque así somos, candiles de la calle y obscuridad de nuestra patria.
¡Únete! a la petición de Samuel García Sepúlveda en Change. org
https://www.change.org/p/pgr-mx-juicio-penal-internacional-contra-javier-duarte?
¡Hasta la próxima!
Comentarios: dr_rethcuel@yahoo.com

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