“¿Quién será, en un futuro no lejano, el Cristóbal Colón de algún planeta? ¿Quién logrará, con máquina potente sondear el océano del éter, y llevarnos de la mano allí donde llegarán solamente los osados ensueños del poeta?”
Amado Nervo (1917)
El 12 de abril de cada año se celebra el Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados. Esta fecha fue instituida por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas para reflexionar sobre todo aquello que el hombre hace por conquistar el espacio y los objetivos que ello conlleva.
¿Por qué el 12 de abril? Porque el 12 de abril de 1961 el mundo vio por primera ocasión como un ser humano salía al espacio iniciando una nueva era, éste no fue otro que Yuri Gagarin, cosmonauta de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
Así como otros osados aventureros en la antigüedad, ya fuera por tierra o por mar, como Marco Polo, Cristóbal Colón, Fernando de Magallanes, Juan Sebastián Elcano, por mencionar algunos, lograron llegar a nuevos territorios o descubrir rutas diferentes, Gagarin develó todo un panorama de inéditas posibilidades.
Ya antes los mismos soviéticos, en 1957, habían puesto en órbita el primer satélite artificial, el famoso “Sputnik”, con lo que comenzaban tomando la delantera en la reñida competencia con los estadounidenses.
Nuevamente los de la hoz y el martillo tuvieron el honor de ser pioneros, ahora con las damas, pues la primera en salir al espacio tripulando su nave en el año de 1963, fue Valentina Tereshkova.
La carrera espacial entre las dos potencias protagonistas de la Guerra Fría, la URSS y los Estados Unidos de América, impulsó a esta última nación a llevar a un humano a la Luna. El astronauta Neil Armstrong plasmó su huella en el suelo de nuestro satélite natural el 20 de julio de 1969, una proeza más de la inteligencia del Homo sapiens. Las palabras dichas por Armstrong ante tal acontecimiento han quedado grabadas para la eternidad: “Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”.
Desde luego que se han hecho muchas cosas más en el tema del espacio y los países que incursionan en ello aumentan día con día. Ya también un mexicano, el Dr. Rodolfo Neri Vela, estuvo en una de las misiones del transbordador espacial Atlantis, en 1985.
Las metas que se pone el ser humano con respecto al espacio son cada vez más altas, siendo común escuchar en los medios de comunicación masiva acerca de proyectos para poblar la Luna, ir al planeta Marte y colonizarlo, viajes espaciales turísticos, y un largo etcétera. Sin duda que no son sueños ni ilusiones, tarde o temprano se va a conseguir.
Esperemos que la exploración espacial se encause exclusivamente para nobles ideales y no deforme en causas negativas, ya que lamentablemente la ciencia y la tecnología, en bastantes oportunidades, se han retomado para satisfacer el lado más oscuro de individuos con ambición desmedida.
Desde que nuestros antepasados bajaron de los árboles y comenzaron a erguirse hasta ahora, se ha vivido un proceso de avance continuo, aunque el siglo XX fue un auténtico detonante en el desarrollo científico y tecnológico. Estos progresos no se van a detener en ninguna área, incluida la investigación espacial, la que llevará a la humanidad en algún punto del futuro a los confines del universo.
