Sin duda alguna, desde mi punto de vista, en estas próximas elecciones a celebrarse el 01 de Junio del 2018 seremos testigos de una de las más descaradas farsas, que supongo es un agravio al pueblo de México, pero sobre todo a sus electores. Es tanta la frustración que los dirigentes de los partidos contendientes vislumbraban para este 2018, que les dio pánico la pérdida del poder, esto en base a las encuestas, por lo que teniendo como fin último el ganar las elecciones no importó transar hasta con el diablo, la cuestión es llegar a la cima sin importar el ideario de sus correligionarios.
O entonces ¿cómo podemos entender que 2 partidos que nacieron opuestos entre sí, en sus tesis y doctrinas, que han sido adversarios en sus políticas públicas, ahora pretendan fingir una alianza de fantasía y aspiren a gobernar juntos, a través de un Frente Ciudadano integrado por PAN y PRD? Y de esta alianza, al PRD todavía se le somete a las condiciones propuestas por un partido endeble y sin presencia nacional pero con la habilidad de plantearle las directrices de quién sería su candidato a la presidencia de la República, o contradíganme si el Partido Movimiento Ciudadano tiene un peso específico en la política nacional.
Voy a ser concreto, cuando se habló de la Reforma Energética, el PAN apoyó a la misma mientras que el PRD se oponía. Podría seguir citando ejemplos y ejemplos, pero cierro este capítulo diciendo que el PAN es un partido con una doctrina históricamente de derecha y el PRD, todo lo contrario a él, de izquierda; entonces en estas próximas elecciones su alianza es electorera, además de efímera.
Vamos por partes, el dirigente de Movimiento Ciudadano, Dante Delgado, afirmó que esta alianza durará del 05 de Septiembre de 2017 al 31 de Diciembre de 2024, es decir, que este frente ciudadano solo tiene por objeto, desde su inicio ganar la presidencia de la República, y si ganara, terminarla una vez que haya cumplido sus metas de poder. En cuanto al PRD, Jesús Zambrano declaró: “eso de poner casi como dar instrucción de tú vas acá, a ti te toca allá y a mí me toca aquí”, evidenciando que no le gustó el modito de sus recientes aliados, y no pasa por alto que su candidato natural que se perfilaba a representarlos era el Lic. Miguel Ángel Mancera, pero éste no les alcanzó a los perredistas y sacrificaron su ideología por mantener su status. Por lo tanto, tuvieron que entrarle al mayoriteo y una vez que estuvieron enganchados volvieron a desdeñar el método de elección para nombrar a su candidato, y fueron rebasados por el partido que ha sido su contrincante desde siempre y finalmente fueron sometidos, conformándose con la posibilidad de retener sus posicionamientos que tienen en la República y al final de cuentas dieron el cheque en blanco en favor del PAN del que tanto se quejaron.
El convenio de coalición será el trabajar en los Estados en donde se encuentran gobernando y tratar de permanecer, haciéndolo con el apoyo de su contrincante en esta alianza de intereses de grupo, y desde un escritorio se dividieron al país, emulando cuando los ganadores de la Segunda Guerra Mundial, fraccionaron Alemania de la siguiente forma: Alemania oriental controlada por la URSS, y la occidental por Gran Bretaña, Estados Unidos y Francia.
El hecho es, que el candidato registrado de este frente es Ricardo Anaya, quien desde su inicio ha planteado, como un tema principal de su campaña, el cambio; pero habrá que recordar con toda puntualidad que fue su propio partido, el PAN, cuando postuló a Vicente Fox cuyo lema fue “el gobierno del cambio”, y los resultados ya los conoce todo México, no hubo ningún cambio. Luego vino la continuidad con el ex Presidente Felipe Calderón, postulado por el mismo partido de Ricardo Anaya, y en el gobierno calderonista sacó a las fuerzas castrenses a la calle a realizar labores de policías, poniendo en riesgo a una institución que está para defender a México, pero lo más lamentable a pesar de ello, es que se generó una violencia institucionalizada, generando aproximadamente 150, 000 desplazados y más de 60 mil personas muertas, luego entonces, el clima de inseguridad no fue resuelto por sus correligionarios y es precisamente la herencia que le deja el partido que lo postula y que será la continuidad que dará a pesar de sus esfuerzos de quererse deslindar, porque los electores tienen memoria.
Por último, quiero cerrar de esta coalición de partidos que son el PAN, PRD y MC., cuando en una entrevista en cadena nacional, Ricardo Anaya manifestó que él sí podía gobernar, haciendo alusión de que habla varios idiomas en relación a otros probables candidatos, lo cual considero un desacierto porque los mexicanos consideramos que es bueno que se jacte de ser políglota, pero lo que nos interesa es si habla el lenguaje de los indígenas mexicanos, ¿cuántos dialectos conoce, el triqui, zapoteco, tolteca, tsotsil, nahuatl etc. Para mayor abundamiento en opinión del periódico “El Universal”, en su editorial de la última semana de Noviembre de 2017, publicó de los indígenas que no solamente en el ámbito laboral , la mezcla del color obscuro de su piel, el bajo nivel académico y su precaria situación económica, son características por las que esta población es altamente discriminada, sino que un aspecto tan natural como su lengua natal se puede convertir en objeto de burla y exclusión.
En suma, que no se equivoquen porque esto no es concurso de mentiras, debemos de apuntalar que la ideología debe de pasar por encima de los intereses personales, de grupo o el deseo de amasar fortunas y debe de ver en todo momento el bienestar social, y solo esta será la forma de trascender y ocupar un espacio en el firmamento de la historia.
Esta es la primera columna de una serie que inicio con motivo de las próximas elecciones del 2018.
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