FILOLOGÍA

El maestro de Historia –que también impartía la clase de Literatura- un hombre erudito en serio, acostumbraba decir que, cuando se trataba d exámenes de opción múltiple, le encantaba ver el lenguaje no verbal de sus alumnos, porque generalmente, empleaban lo que él bautizó con el nombre de “El Método Marín”

La explicación era simple. Era suficiente observar al alumno que no tenía ni la más peregrina idea de la respuesta, para identificar de inmediato, que emplearía “El Método Marín”. De esta forma, el estudiante picoteaba los respectivos paréntesis y casi –como si se tratara de un chamán purépecha- escogía una respuesta y luego suspiraba intensamente, esperando que “le hubiera atinado”.

De acuerdo con los docentes, al emplear el método de marras, el alumno verbalizaba con voz casi imperceptible al oído docente: “De Tin, Marín… de Do, Pingüé… Cúcara Mácara, porque esta merita fue” Así se completaba el ritual de examinación y medición individual del coeficiente intelectual del interfecto.

LA OTRA VÍA

La otra vía se empleaba, particularmente, para todo aquel conocimiento que implicara el empleo de las ciencias exactas; palabreja que, para muchos compañeros de banca, jamás tuvo un significado eficaz.

“El tanteómetro” era el sinónimo eufemístico-lingüista de la expresión: “Se me hace que sí le atiné”; “Pues, así, queda más o menos”; o “Si no se cae, pos va bien” y, finalmente, “Con tantita suerte, ni se va a notar la diferencia”

De esta forma, la cultura que se desarrollaba, siempre fue bajo el lema de “¡¡¡Á’i Sebastián lo arregla!!!” que, para los lectores en Tanzania y Vangladesh significa: “Ya déjalo así, y si alguien descubre la falla, pues ellos que la arreglen”

CONCEPTOS SUBLIMADOS

De ambos conceptos, la 4T ha hecho –en tan solo 4 años- toda una concepción epistemológica y una guía para el libro que se llamaba “Hágalo usted mismo”.

Algunos ejemplos que ilustran lo dicho por este escribano:

1.      De acuerdo con El Financiero (1) Aumenta la ‘factura’ del Tren Maya: costará hasta 20 mil mdd, 70% más de lo planeado. Lo que significa que la planeación financiera del caprichito presidencial –por favor, calcúlese lo que puede comprarse de primera necesidad en este país con ese dinero- y todo, por emplear el Tanteómetro como herramienta de estimaciones y austeridades franciscanas. Por ello, el público filarmónico mexicano, a escuchar las cantidades, interpreta su conocida Sinfonía “de 5 movimientos” para trompetilla y orquesta.

2.      En otros términos, hubo varios “errorcitos” que, de acuerdo con la misma nota, arroja una estimación 70 por ciento más alta al presupuesto de 11.8 mil millones de dólares anunciado por el Gobierno previamente.

3.      ¿El impacto ambiental? ¡Eso no importa!

4.      Un par de casos más: La nota de La Crónica es ilustrativa (2): $735 mil millones, gasto extra en Tren Maya, Dos Bocas y AIFA, en 2021.

El tema es complementado en el mismo medio: Las Secretarías de Energía y de la Defensa Nacional, que tienen a su cargo la ejecución de la Refinería de Dos Bocas y el AIFA, “dispararon” su presupuesto para inversión pública en 602% y 68%, respectivamente, el año pasado. Aquí, los especialistas difieren. No se conoce con precisión si el experto financiero que hizo el presupuesto, lo elaboró drogado o con algún síndrome grave que afectó su cerebro y su calculadora. Es probable que, de nuevo, se implementara el Tanteómetro para las estimaciones de ambas obras.

Desde luego, la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados, que es el ente que debe verificar si la deficiente presupuestación de proyectos de inversión se debe a sobrecostos en los mismos o a deficiencias en la planeación financiera, como era de esperarse, no ha dicho “ni pío”

Al 31 de mayo del presente año, el AICM tiene un promedio de 900 vuelos diarios nacionales e internacionales, un contraste bastante marcado si se piensa que, en el AIFA, actualmente las aerolíneas tienen cerca de 6 vuelos diarios.

En palabras llanas, sería un gran hit, si la 4T patenta tanto el Método Marín como el Tanteométro. De esta forma, las mañaneras, tendrían mucho más con que distraer a la población. Se sugieren varios concursos donde participe el público.

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