
Siempre se ha dicho que la política es lo más ruin y vulgar. Que los políticos (hombres y mujeres) que se dedican a esta actividad no tienen escrúpulos y son capaces de todo, con tal de alcanzar un fin o un objetivo. No importan los medios, solo el resultado. La vileza, bajeza y corrupción en la política, por siglos “perteneció” al hombre y ahora vemos que las mujeres se esfuerzan en tales objetivos e incluso han superado a los señores.
La muerte del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, vino a descomponer y dar al traste la única política pública creíble y diferente del actual gobierno federal, respecto al “obradorato” lo relacionado al combate al crimen organizado, su franca lucha y cruzada contra los cárteles de la droga y poner fin, a los abrazos en lugar de los balazos.
La presidenta, Claudia Sheinbaum, y su gobierno han destinado un sinfín de esfuerzos y horas de trabajo para demostrar y convencer al presidente Donald Trump, que no son lo mismo del gobierno de López Obrador, aunque provengan de lo mismo y se deban políticamente al tabasqueño y que más de la mitad del gobierno legal y ampliado, sean colaboradores directos de AMLO.
Ni qué decir de las diputadas, diputados, senadoras y senadores del partido en el poder MORENA, que fueron puestos e impuestos por López Obrador y se deben a él, así como la totalidad de gobernadoras y gobernadores que son pura sangre del establo de AMLO y no tienen más dueño político y lealtad, que al hombrecillo de Macuspana.
En fin, que tratando de sacudirse la marca AMLO, ante el presiente Trump, el gobierno de Sheinbaum, quedó al descubierto al evidenciarse, que también, en su administración la asociación y participación del crimen organizado es evidente y quienes dicen la última palabra son ellos y no la presidenta ni su gobierno. Los narcos, siguen gobernando y mandando en el país, haciendo de las suyas a diestra y siniestra con la colaboración activa de los gobiernos municipales y estatales de MORENA.
La muerte del munícipe de Uruapan fue tan perfectamente calculado y medido, que no se pudo lograr sin la colaboración de autoridades federales, estatales y municipales. En un día tan significativo para los michoacanos y los mexicanos en general, como el día de la conmemoración de muertos. En plena plaza pública y en compañía de su familia y ciudadanos, fue brutalmente asesinado el valiente alcalde que una y mil veces, denuncio la colusión del gobierno con el crimen organizado.
De tal suerte, que no le quedo de otra a la presienta de México y su gobierno, que ridiculizar a la propia mandataria federal, al simular un supuesto “manoseo” y tocamientos impropios de un supuesto vago, malviviente y alcoholizado ciudadano de la CDMX, para distraer la atención nacional e internacional respecto a la inapropiada conducta del hombre que llego al grado de tocar los pechos de la mandataria, ante la insólita y apática guardia que la custodia.
Sin embargo, no fue suficiente esa lamentable puesta en escena del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, ya que se continuaba hablando del artero asesinato del presidente municipal y, sobre todo, de la inmensa movilización ciudadana de los habitantes de Uruapan, que dieron un claro ejemplo a la nación entera, de su hartazgo y molestia social contra los grotescos acontecimientos cometidos a su comunidad y por supuesto, hartos de seguir viviendo con tanta inseguridad e impunidad.
Desesperados, han tenido que echar mano de otro magnicidio cometido hace 31 años (23 de marzo de 1994), contra el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio Murrieta. ¿Qué tiene que ver, este trágico acontecimiento con lo acontecido en Uruapan el 1 de noviembre del presente año? Un nuevo distractor, que simplemente no les funciono y ahora, sacan el tema de la revocación de mandato.
Hay que seguir esperando, que otros distractores saca el gobierno federal, creyendo que el pueblo es tonto y que seguimos durmiendo el sueño de los justos. Ya no es así….
Ante la gran movilización nacional del sábado 15 de noviembre y en verdad, moviendo sentimientos de hartazgo social contra la 4T y sus gobiernos corruptos, a ver que se inventan ahora como pretexto. ¡Atentos!