Más de trescientos mil habitantes de la ciudad, tuvieron que afrontar difícil situación por el corte de suministro de agua potable, motivado por las obras que fue necesario realizar en la planta de rebombeo de Santa Rosa.

Casi la mitad de la población resultó afectada por la suspensión en el servicio de agua potable que se prolongó por más de 40 horas por la paralización de la planta de rebombeo de Santa Rosa, donde personal técnico de la Junta de Agua Potable estuvo trabajando ininterrumpidamente para instalar una serie de dispositivos automáticos que previenen que en el futuro, llegue a un fenómeno conocido como “golpe de ariete” en la red de agua.

Para quienes tomaron providencias por el corte de suministro de agua potable que se inició el viernes a las ocho de la noche, comenzándose a reanudar el abastecimiento ayer después de las 15:00 hrs, los problemas que ello ocasionó fueron mínimos, pero para la mayoría de los habitantes de las 19 colonias directamente afectadas, fue una pesadilla pues estuvieron unos que adquirir agua en pipas o conseguirla en mínima cantidad en casas que cuentan con aljibes.

Principalmente, la suspensión de servicio afectó las colonias de la parte alta de la ciudad, por lo que las repercusiones que ello tuvo en la actividad industrial fueron mínimas pues según se reporta en el barrio que es la zona donde están enclavadas la mayoría de las tenerías solo se notó una disminución en la presión.

Voceros de la JFAPA informaron a El Heraldo, que la normalización del abastecimiento había sido anunciada para el sábado por la noche, pero se prolongaron los trabajos hasta ayer a las tres de la tarde.

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