Esta semana mis papás cumplieron ¡60 años de casados! ¡Se dice tan rápido y es toda una vida!
Estas semanas han andado malitos y nos traían preocupados. Pero empezaron a mejorar, y llegaron bastante bien a su aniversario de diamante.
Yo me puse a pensar en la juventud y en la ilusión que tiene uno el día de su boda, ¿qué se sentirá vivir lo mismo pero 60 años después?
Me imagino que en el cuerpo ya no se apreciará la misma energía, que ya tal vez la mente no se experimentará tan despierta… seguramente se advertirá el cansancio de tantos años… pero ha de ser maravilloso ir cosechando todos los frutos de lo que se sembró… y también hay de causar impresión, y a la vez, alegría y sorpresa darse cuenta de todo lo recorrido… de todo lo vivido… ¡y conmoverse de seguir aquí!
Ver a l@s hij@s ya grandes, seguramente, también casados, alguno que otro, soltero o divorciad@… realizados, ya con sus vidas definidas… recordarlos de pequeños y todos los problemas, alegrías, sueños, ilusiones y desilusiones recorridos con ellos. L@s hij@s de mis papás somos 5, aunque ya nos hicimos 9, porque l@s espos@s ¡también se volvieron hij@s!.
Verse rodeado de l@s niet@s, ¡ah, l@s niet@s! ¡Qué GRAN regalo nos da Dios con ell@s! Pero mirarlos ya grandes, también recorriendo sus propios caminos con dudas y alegrías… volver a contemplarlos de chiquitos, recordar haberlos cargado y gozado tanto… admirar el paso del tiempo, porque ya varios de ellos a su vez, tienen hij@s… ¿qué se sentirá tener bizniet@s! ¿Más alegría aún que l@s niet@s? ¡Uy, no me la podría imaginar! En nuestra familia son 16 niet@s y 9 ½ bizniet@s… ¡Dios! ¡Cuánta vida acumulada! ¡Cuántas bendiciones recibidas!
Mis papás, son un gran ejemplo para nosotros de amor, paciencia, lealtad, felicidad, fuerza, fidelidad, ternura, risas, buen humor (¡ah, cómo se ríen y se bromean!), seguridad, lucha, esfuerzos, compañía, valores, inteligencia, unión, pero sobre todo, de fe en Dios.
Sé que su caminar juntos no ha sido fácil, ni ideal, sino a veces, lleno de dificultades y problemas… pero han perseverado, no se han dado por vencidos, y el amor entre ellos, ¡ha triunfado!
¡Gracias buen Dios por su gran amor y ejemplo de vida! ¡Gracias por el gran regalo que con ellos nos has dado!
P.D. Esta semana el presidente López, en sus conferencias matutinas y estando ellos presentes, desdijo a su subsecretario de Hacienda y al secretario de Energía (que había hablado, no en conferencia de prensa y ante cualquier público, sino ante nuestro Senado)… ¡qué pena ajena!… y me molesta mucho que empecemos a caer en ése antiguo “presidencialismo” que me hace recordar el PRI, de que lo que dice el primer mandatario es ley. ¡Triste pinta nuestro futuro!
MARI AGUADO DE CUADRA.
León, Gto., a 11 de abril del 2019.
