La reina de belleza “Miss Mundo” Vanessa Ponce de León, estuvo en el Centro de Desarrollo Indígena Loyola, en León donde se atiende a niños jornaleros que vienen a Guanajuato cada año a la pizca de chile.

La joven de 26 años de edad señaló para El Heraldo lo desgarrador que fue para ella el ir a los campos de cultivo donde los niños pasaban el día descalzos, enfermos, mal comidos y a altas temperaturas, mientras sus padres trabajan para llevar algo a sus hogares marcados por la pobreza.

“El día que yo fui a los campos, pensé que iba a cualquier proyecto, y los vi encuerados, en una zanja, llenos de lodo, infecciones por todos lados, y es una realidad muy fuerte que te cambia, y dices por qué estos niños están viviendo esto. Por qué viven de esta manera tan indigna, fue cuando pensé, tengo que hacer algo”, narró.

En México, más de 3 mil indígenas migrantes viajan de la montaña de Guerrero a Guanajuato junto con sus hijos para realizar labores agrícolas. Dichos infantes, son puestos a laborar y muchos de ellos no pueden estudiar.

La universitaria fue voluntaria en el Centro Indígena Loyola tres años, luego participó con el proyecto social de los jornaleros en el certamen de belleza.

“Ésta es la única escuela que les enseñan en su idioma, y siguen con sus tradiciones, porque no los vamos a forzar a que hablen español. Luego darles oportunidades de trabajo justas, bien pagados, que no solo tengan para el día, sino para el futuro de sus hijos”, apuntó.

El proyecto cautivó al jurado, y la joven mexicana ganó la corona, no solo por su belleza, sino por la causa social.

JORNALEROS

El Heraldo de León, este fin de semana publicó la situación de riesgo que viven los niños en los campos de cultivo, por las altas temperaturas, salud y seguridad.

La reina de belleza propuso guarderías para estos menores, donde se les brinde asistencia, comida, y donde puedan estar con resguardo en un sitio seguro, pero cercano a donde se encuentran sus padres.

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“Ponemos campamentos a lo largo de los campos, donde los niños tengan sombra, dos comidas al día, se les enseña en su lengua mixteco, y educación, salud, campañas dentales, porque un niño que está enfermo no puede aprender”, refirió la Miss.

POLÍTICAS PÚBLICAS

Alentó a los gobiernos para crear políticas públicas a favor de este grupo vulnerable que llega desde sus comunidades de origen (Guerrero), en busca de una vida mejor para sus hijos.

Manifestó que la finalidad es que este proyecto se replique en todos los estados donde llegan los jornaleros a fin de que los niños puedan seguir estudiando.

“Lo que queremos es extender el proyecto a todos los puntos de migración en el país. Primero que los conozcamos más, no conocemos a los pueblos indígenas, su cultura, de dónde vienen, por qué emigran de sus ciudades, por qué necesitan ayuda para una mejor vida”, apuntó.

PROYECTO

El proyecto que encabeza Vanessa Ponce, “Na Valí”, palabra que en mixteco significa, lugar de niños y niñas. Es impulsado por el Centro de Desarrollo Indígena Loyola, el cual brinda apoyo a comunidades indígenas y a jornaleros desde 1997.

Refirió que el haber ganado el concurso con este proyecto social, le ha permitido mostrar el problema de la migración al mundo, para que se reconozca y se atienda.

“Fue muy especial haber ganado, porque de pronto todos los ojos estaban puestos en el proyecto y sobre la población afectada, y este problema pasa en otros países, la migración es un proceso natural del ser humano, pero eso no exime el no respetar sus derechos humanos, desde donde sea, todos deberíamos respetarnos como seres humanos, y no quitarles su dignidad, una persona no puede vivir sin dignidad, en el país que sea, en el contexto que sea”, finalizó.

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