Nadie experimenta en cabeza ajena, pero en la administración municipal de León ¡ni en la suya propia!
Hace un año las lluvias evidenciaron la falta de coordinación de las dependencias involucradas en la atención de contingencias. La lentitud con la que reaccionaron -sello de la actual administración- provocó que cientos de leoneses resultaran afectados en su patrimonio.
La situación fue crítica, al grado de que agentes de Tránsito tuvieron que rescatar a una mujer de su vehículo cuando una corriente fuerte de agua la sorprendió al circular en uno de los carriles de la parte baja del Malecón del Río. Fue un acto heroico, sin duda, pero no había necesidad de arriesgar vidas.
En aquella ocasión el entonces director de Comunicación Social, Ignacio Camacho, tuvo que comparecer ante el Ayuntamiento por su falta de capacidad. Hoy ya no trabaja más en la administración municipal: fue despedido luego de censurar a una periodista -pero esa es otra historia-.
Está claro que la Comunicación Social del Municipio no tiene remedio, con Ignacio Camacho o sin él, pero a quien hoy hay que pedirle que rinda cuentas es al director de Protección Civil, el “licenciado” Salomón Ocampo.
El responsable de coordinar los trabajos ante las contingencias justificó el -para variar- tardío cierre del Malecón con el argumento de que el Servicio Meteorológico Nacional les avisó sólo con 12 minutos de anticipación. En cualquier parte del mundo, ese es tiempo suficiente para reaccionar. En León, ni avisándoles 12 horas antes estarían preparados.
Ocampo se ha preocupado más por desmantelar la dirección que encabeza –y que él mismo integró- que en revisar los protocolos que a todas luces son inservibles.
Es lastimoso que el alcalde Héctor López Santillana visite a las más de 300 familias afectadas para tomarse la foto y de paso hacer promesas de esas que tardan en concretarse, cuando esta situación se pudo haber atendido de mejor manera.
Hay una ausencia en Protección Civil. El C. Salomón Ocampo, ese que firma como licenciado sin estar titulado, debe hacerse a un lado para permitir que un profesional atienda esta dirección tan importante para la seguridad de los leoneses. Sé que es mucho pedir, pero el alcalde debe poner más atención cuando se trata de la integridad de aquellos que prometió proteger como a su familia.
¡Nos leemos la próxima semana!
