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Una semana histórica llena de espiritualidad

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Quiero resaltar en esta ocasión un hecho que resulta histórico para la ciudad de León. Lo hago con la conciencia de que el pueblo leonés, a quien principalmente dirijo mis artículos, comparte plenamente este sentir y, seguramente, ha seguido de cerca estos acontecimientos. Permítanme relatar brevemente algunos antecedentes y, en especial, la historia que se ha desarrollado con la presencia de los obispos que han presidido la Diócesis de León.
La Diócesis de León fue fundada a mediados del siglo XIX y, a lo largo de su historia, ha contado con once prelados que han guiado a la comunidad católica local. En 2006 fue elevada a Arquidiócesis por el Papa Benedicto XVI. El primer obispo fue José María de Jesús Díez de Sollano y Dávalos. Le sucedieron Tomás Barón y Morales, Santiago de la Garza Zambrano, Leopoldo Ruiz y Flores y José Mora y del Río, entre finales del siglo XIX y principios del XX. Posteriormente llegó Emeterio Valverde y Téllez, quien ha sido el obispo con mayor permanencia al frente de la diócesis, con cuarenta años de servicio. Más tarde ocuparon el cargo Manuel Martín del Campo y Padilla, Anselmo Zarza Bernal y Rafael García González, todos ellos con una trayectoria que dejó una profunda huella en el trabajo pastoral.
José Guadalupe Martín Rábago fue el primer Arzobispo de León. En 2006 se convirtió en el primero en ocupar este cargo, al ser nombrado por el Papa Benedicto XVI, como reconocimiento a la importancia de la comunidad católica leonesa y de toda la diócesis, integrada por diversos municipios de la región. Gracias a su capacidad, carisma y sabiduría, condujo con gran acierto esta nueva etapa de la Arquidiócesis y es recordado con especial afecto por los leoneses.
Fue también quien realizó las gestiones necesarias para que el Papa Benedicto XVI visitara oficialmente México y eligiera a León como sede de esa visita, lo que dio un enorme prestigio nacional e internacional a nuestra ciudad y a su comunidad católica. Se trató de un hecho histórico que difícilmente volverá a repetirse.
Siempre le recordaremos con gran cariño por su carisma y su enorme amor a la feligresía leonesa y en general a toda su diócesis. Él se retiró tras cumplir la edad para el retiro eclesiástico, con todo cariño le dedicamos el mejor de los recuerdos, nunca lo olvidaremos.
Como su sucesor, el Papa Francisco nombró a Monseñor Alfonso Cortés Contreras, quien asumió el gobierno pastoral en 2012 y se retiró en 2024 al alcanzar la edad de jubilación eclesiástica. Actualmente tenemos como arzobispo a Monseñor Jaime Calderón Calderón, también nombrado por el Papa Francisco, quien llegó a nuestra ciudad con la experiencia y el compromiso de continuar fortaleciendo el trabajo pastoral al servicio de la Iglesia.
Hoy, Monseñor Jaime Calderón cuenta con dos obispos auxiliares, por lo que la Arquidiócesis tiene tres obispos en funciones. Se trata de un hecho histórico para León, pues anteriormente la estructura pastoral era más reducida. La Arquidiócesis está integrada por el arzobispo Jaime Calderón y sus dos obispos auxiliares, Monseñor Ramón Orozco Muñoz y Monseñor Rubén de la Cruz Martínez, quienes fueron ordenados en esta fecha histórica que coincide con la celebración de la Virgen del Carmen, el 16 de julio.
Podemos decir que la ordenación se realizó conforme a las normas de la Iglesia Católica. La ceremonia tuvo lugar en la Catedral y posteriormente se celebró un importante festejo en el Poliforum, con la presencia del Nuncio Apostólico en México, Monseñor Joseph Spiteri, quien presidió tanto la ordenación como los actos posteriores. Asistieron arzobispos y obispos de diversas partes de la República Mexicana, cientos de sacerdotes, contando con la presencia magnifica e importante de autoridades gubernamentales e innumerables invitados y fieles.
En resumen, el 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, quedará registrado como un día histórico para la vida de León. La devoción a esta advocación mariana tiene profundas raíces entre los leoneses. Según la tradición de la Iglesia, la Virgen del Carmen prometió especiales gracias para la salvación de su alma a quienes portan con fe el escapulario como signo de su amor a Cristo y a la Santísima Virgen María.
Termino diciendo que esta semana, que concluye este domingo 19, será inolvidable en la vida eclesiástica de nuestra Arquidiócesis. Esperemos que las bendiciones alcancen no solamente león, sino también a Guanajuato y a todo México para que cese la violencia, se termine la pobreza, que haya más conciencia de tener paz y quitarnos el primer lugar en actos delictuosos en Guanajuato que tanto nos afecta.
Si todos hacemos oración, fortalecemos nuestra fe en Cristo y la Virgen María y colaboramos con la Arquidiócesis, podremos alcanzar los beneficios que tanto necesita la Diócesis y nuestro querido León.

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