No hay muchos buenos.
Rafael Moreno Valle, por ejemplo, ni siquiera es panista. Es un priista que encontró acomodo en el PAN y que se encargó de lastimar a panistas históricos de Puebla, como Ana Tere Aranda.
Roberto Gil Zuarth, por su parte, está descalificado por ser del grupo de Felipe Calderón y de Ernesto Cordero, quienes terminaron afectando al partido en la elección del primero de julio. Su designación provocaría división en el partido.
El senador Jorge Luis Preciado, no tiene nivel para ocupar el cargo, ni tampoco sería respetado por la militancia.
El michoacano, Marko Cortés, sí tiene tablas y respaldo, pero no parece ser lo que necesita el partido en estos momentos.
El PAN requiere a un militante serio y con trayectoria, que viva los principios de Acción Nacional y que tenga la estatura moral para ser el líder nacional. Y ahí entran dos guanajuatenses con un perfil adecuado: el ex gobernador Juan Carlos Romero Hicks y el ex gobernador Carlos Medina Plascencia.
Juan Carlos Romero Hicks es un panista preparado, con buen discurso y prestigio, al interior del partido y hacia fuera. Fue un buen gobernador de Guanajuato y un buen rector de la Universidad de Guanajuato. Fue director del Conacyt y ahora es senador de la República. Sería un gran líder en un momento importante del país.
Carlos Medina Plascencia, no se queda atrás. Fue un buen presidente municipal de León y un buen gobernador de Guanajuato. Fue el coordinador de los diputados del PAN en el Congreso Federal de 1997 al 2000, y fue destacado. Tiene experiencia, es trabajador y visionario. Carlos Medina sería un gran dirigente nacional, pero todavía hay que esperar. Hay otros candidatos.
Por ahí aparece en la lista Francisco Javier Ramírez Acuña, el ex gobernador de Jalisco, quien también tiene un perfil interesante. Y aparece el ex gobernador Ernesto Ruffo, aunque ya no tiene el mismo respaldo en el partido, y también ha sido mencionado el ex gobernador de Morelos, Marco Adame.
En total, son nueve candidatos.
Pero así como están las circunstancias, los guanajuatenses deberían ser los punteros, sobretodo porque Guanajuato fue el único estado que ganó el PAN en primero de julio. Andrés Manuel López Obrador ganó en todo el país, menos en Guanajuato. El PAN tiene 27 años ganando en el estado, de forma contundente, con buenos resultados. Entonces el líder nacional debe ser un panista de Guanajuato. Que no se equivoquen. Ya es momento que el PAN Nacional permita que un guanajuatenses esté al frente de la dirigencia nacional.
