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Tres años de angustia

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Han pasado tres años y medio desde que María Mercedes Martínez Rocha, busca su hijo, ella es vecina de la colonia Los Ángeles II, ahora forma parte del colectivo Unidos por los Desaparecidos de León, el cual apenas tiene un mes de haberse creado.

Ángel Martín, fue privado de su libertad, se encontraba dentro de un negocio, un local cerca de su colonia, cuando sujetos desconocidos, llegaron directamente con él, alegando que pertenecían al Ministerio Público.

“Fue a jugar a las maquinitas, y ahí estaba mi nieta con él, se lo llevaron, lo jalaron, la niña vio todo, se metieron unos señores con cachuchas, tapados, lo sacaron, ellos dijeron que eran del ministerio público”, así lo relata Mercedes Martínez, con la voz entrecortada pero firme, su hijo, Ángel, tendría 31 años de edad en este momento.

Nadie le advirtió de lo mucho que cambiaría su vida ahora.

Luego de que se le informó lo que había ocurrido con su hijo, fue a cada una de las instituciones para buscarlo, pero conforme avanzaba, menos información le daban del paradero de Ángel Martín. Esa búsqueda se ha prolongado hasta ahora, tres años después desde la última vez que se le vio.

“Me he acercado a muchas partes, a Prevención, sí me han apoyado, pero yo creo que no buscan, porque nada más me dicen estamos esperando, cada vez que yo veo que encuentran cuerpos, yo voy, me emprendo a ver si esta mi hijo ahí y nada”, menciona María Mercedes.

“He ido a Celaya, a Guanajuato (capital) y aquí en León”, son los puntos donde ha hecho los trabajos de campo, mismos que no han dado resultados.

Desde la Comisión de Búsqueda del Estado y la célula municipal de búsqueda, sí han encontrado apoyo, sin embargo, ahora que forma de este nuevo colectivo, espera a que las búsquedas sean más y en más puntos.

Por si fuera poco, antes de la desaparición de Ángel, María Mercedes, ya había perdido un hijo, David Israel de 24 años, la historia de él es diferente, ya que le arrebataron la vida en un ataque directo con armas de fuego, lo que relata esta madre buscadora es que de este hecho ya han pasado cinco años.

El tiempo pasa y le queda esperar, una nueva fecha para las búsquedas y que, en un momento, llegue la tranquilidad de haberlo encontrado.

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