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Tratado de Libre Comercio

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Se inician de nuevo las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y hay las buenas intenciones de terminarlo en el mes de Agosto. Si tomamos el lado serio de las declaraciones del representante comercial de los Estados Unidos, Robert Lighthizer, que aseguró que el gobierno de los Estados Unidos espera concluir en Agosto, por otro lado también se tienen las afirmaciones en el mismo sentido del Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y por supuesto también del Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, estos últimos son quienes han llevado el proceso durante muchos meses y a ellos les debemos el gran trabajo de avance en las negociaciones; sin embargo, aparte de algunos puntos importantes de acuerdo como es el tema de controversias, a los cuales Canadá y México están totalmente de acuerdo, pero Estados Unidos no cede.

También otro de los puntos en los que Estados Unidos propone que el Tratado de Libre Comercio se revise cada 5 años y se dé por terminado para volver a realizar las pláticas. México y Canadá proponen que la revisión sea cada 15 años.  Es lógico pensar que si se hace a los 5 años, para ponerse de acuerdo de nuevo se perdería un tiempo valioso en las nuevas negociaciones y se detendría el comercio internacional entre los 3 países mientras duran las nuevas pláticas.

Hay que recordar que el tratado existente fue firmado en tiempos del Presidente Carlos Salinas de Gortari y su equipo de trabajo encabezado por Herminio Blanco, Pedro Aspe, Guillermo Güemes y una gran cantidad de especialistas en los diferentes temas, lograron el éxito que ha tenido el actual tratado que sigue vigente. Por otro lado hay que esperar que el Presidente Donald Trump no salga con otro de sus engaños, cambie de opinión y destruya lo ya construido, lógicamente resta seriedad la conducta demencial de Trump.

Esta semana pasada acudió en representación del Gobierno de Canadá, Chrystia Freeland, y  tuvo reuniones con el Presidente Enrique Peña Nieto y con Andrés Manuel López Obrador; podemos decir que la reunión fue positiva, pues Canadá tiene la visión muy clara, coincidente con los planteamientos del gobierno de México.

Debido al efecto del resultado de las elecciones en las que abrumadoramente ganó el próximo Presidente, se ha dado un caso inédito que se le llama “época de transición”, y se llevará hasta el día 1° de diciembre en que tome posesión, pero ya ahora se tiene una increíble sumisión del gobierno actual en la que ya se comparten decisiones que todavía debían de ser tomadas solamente por el actual gobierno, pero no es así.

Estamos hablando de muchos casos en los que ya interviene el nuevo Presidente y se cambian políticas actuales; en términos más claros, su voz se escucha más fuerte que el actual gobierno.

Por ejemplo, en el caso de la visita de la representante comercial de Canadá, por parte de la nueva administración ya estaba presente Marcelo Ebrard, con el nombramiento de observador, pero la realidad es que también está interviniendo ya y posiblemente sea lo mejor, pero no era lo que se esperaba y ahora han viajado a Washington para cerrar 10 capítulos que aparentemente faltan de cerrar, pero ya está presente en esa comitiva un representante con el título de observador, Jesús Seade, representante del nuevo gobierno que entrará en funciones en Diciembre.

Según los que tienen conocimiento en el tema, es una persona que puede aportar un buen desempeño en sus funciones asignadas cuando tome posesión el nuevo gobierno; pero lo grave es que se ha puesto a hacer declaraciones al llegar a Estados Unidos a los periodistas y él ha declarado que la proposición de Trump, que con su habilidad política propuso que el tratado de libre comercio se destruyera y se hiciera bilateral con México solamente, existe esa posibilidad afirmando que hay una buena comunicación entre Trump y el próximo Presidente. Va como observador, pero si sigue actuando en esa forma, entrometiéndose en asuntos que tiene que decidir el actual Secretario de Economía, Guajardo, podría dañar las negociaciones de la modernización del tratado que se piensa firmar lo más rápido posible.

Ojala y estemos equivocados y todo salga de acuerdo a como se piensa, que sea lo más conveniente para los tres países, porque uno de los problemas específicamente importantes es que si no se llega a un acuerdo adecuado se dañaría en forma considerable la exportación de las plantas extranjeras que están situadas en México con la exportación de autos nuevos y el daño sería proporcional a un supuesto arancel que pretende imponer el Presidente Trump.

Hay que pensar optimistamente y buscar que se logre la firma del nuevo tratado con los tres países, porque si así fuera con los tres países, solamente se necesitaría la firma de los presidentes de los países correspondientes y en el caso de que no se hiciera así y se intentara un bilateral, que no es deseable por ningún motivo, tendría que entrar a discusión al Senado de ambos países y podría tardarse meses para que se pudiera aprobar por las diferentes Cámaras de cada país. Con las consecuencias graves por el tiempo de inmovilidad comercial y la incertidumbre de cuál sería el final.

No queremos pensar en forma negativa, pero existe el riesgo, pues el Presidente Trump ya ha demostrado que no es confiable, pues cambia continuamente de opinión.

Atentamente
Ing. Pedro Medina Hurtado

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