Luego de más de 4 meses y medio que no se oficiaban misas de manera presencial, este mediodía la Catedral Basílica de León abrió sus puertas a un reducido grupo de feligreses que pudieron participar de la celebración religiosa a cargo del arzobispo Alfonso Cortés Contreras.

Sin embargo, la celebración eucarística se realizó con todos los protocolos de sanidad, pues desde el acceso, las personas tenían que llegar con cubrebocas, se les revisaba la temperatura y se les ofrecía gel alcohol.

Ya en el interior, los católicos fueron acomodados en las bancas de modo que no incumplieran con el protocolo de mantener la sana distancia; por ejemplo, en una banca se acomodó una persona, en la de atrás a dos (una en cada orilla), la siguiente otra vez una persona y así sucesivamente.

Se calcula que, poco más de 50 personas son las que asistieron a la misa dominical en la Catedral de León, y monseñor Alfonso Cortés dio gracias a Dios Nuestro Señor por estar nuevamente celebrando la santa eucaristía, poco a poco gradualmente.

“La responsabilidad de cuidar la salud es de nosotros, del obispo, de los sacerdotes, principalmente, pero siempre ayudados por la comunidad, ustedes tienen que ayudarnos y ayudar a las familias a seguirse cuidando y a seguir cuidando la salud en la comunidad de nuestras vidas”, exhortó el arzobispo a los oyentes.

Para aquellos que no acudieron presencialmente al templo, continúa la transmisión de manera virtual por TV 4.

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