Las oficinas del Comité Directivo Estatal (CDE) del PRI, ubicadas en Paseo de la Presa, cumplen 2 meses de haber sido tomadas por un grupo de militantes inconformes quienes mantienen la protesta, mientras directivos se niegan a dialogar.

El pasado 4 de junio, un grupo de unos 20 militantes priistas que dijeron pertenecer a la corriente “Rescatemos Guanajuato” irrumpió con lujo de violencia en la sede estatal y tomó las instalaciones, sin que hasta la fecha haya habido un acercamiento entre las partes.

Al frente del grupo que es señalado por ser parte del movimiento que encabeza el ex candidato al Gobierno del Estado, Gerardo Sánchez García se encontraba el ex alcalde de Pénjamo, Jacobo Manríquez Romero, junto con personas originarias de municipios como León, Irapuato, Pénjamo, Celaya, Salvatierra, Salamanca, entre otros.

Hasta el momento, la dirigencia que encabeza Ruth Noemí Tiscareño no ha logrado acercamiento alguno con los inconformes, que mantienen personas en el interior, además de una guardia, en el acceso principal al inmueble.

Todos ellos mostraron su inconformidad por el proceso de selección de candidatos para los consejos municipales, debido a que para ellos siempre han estado en esos puestos los mismos grupos y personas.

“Nosotros no nos vamos a ir hasta que seamos parte de las listas de consejeros municipales” dijo en su momento Manríquez Romero.

Por ahora, la dirigencia estatal no se ha pronunciado al respecto y la única acción emprendida fue la denuncia penal que formularon ante el Ministerio Público, sólo dos semanas después de la ocupación.

Por su parte, diputados locales, como el coordinador del grupo parlamentario del PRI en el Congreso del Estado, José Huerta Aboytes han llamado a las partes a lograr un acuerdo, debido a que se ha iniciad en forma el proceso electoral 2021 y el PRI se encuentra inmerso en esta disputa.

“Nosotros nos hemos enterado de la situación por los mismos medios y esperamos que haya diálogo, que haya un acuerdo para evitar más problemas” afirmó.

El legislador consideró que hace falta voluntad de ambas partes, las cuales desde su punto de vista han mostrado poca apertura para poder dialogar y poner fin a la toma que se ha prolongado más de lo esperado.

Por el momento, ubicado en la calle Paseo de la Presa se encuentra cerrado en sus principales accesos y los inconformes se mantienen en el interior, sin que hasta ahora nadie pueda ingresar.

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