Quizá el gobernador Miguel Márquez Márquez esté durmiendo tranquilo porque su principal preocupación quedó resuelta: gastó 280 millones de pesos en la compra de 12 hectáreas para que particulares construyan un nuevo estadio. En la semana Márquez nos demostró que eso es lo que le preocupa, que el equipo León tenga dónde jugar. No le importa la creciente e incontenible violencia, eso es, según él, responsabilidad de otros.
Es muy lamentable que Márquez se hinque ante la delincuencia, y es preocupante que además de eso, sea insensible con el tema. El mismo día en que con bombo y platillo anunció que los impuestos de los guanajuatenses se habían gastado en un nuevo terreno -que se pondrá a disposición de particulares-, nuestro compañero regidor y líder del PRI en Celaya, Jorge Montes, fue cobardemente asesinado.
Antes de que ocurriera este lamentable crimen, a Márquez se le ocurrió decir que en materia de seguridad él ya había hecho lo que le tocaba… señaló otra vez a la federación como la responsable de la ola violenta. Al gobernador no le corresponde repartir culpas, no esperamos eso de él. Al tener el monopolio de la fuerza, lo que necesitamos son acciones contundentes en contra de los delincuentes que nos permitan recobrar la paz.
Hace apenas unos días, un empresario fue asesinado en León por delincuentes que aparentemente lo querían secuestrar. El hombre luchó desesperadamente por su vida, intentó escapar pero terminó en el suelo, abatido por sus frustrados captores.
La mañana del jueves pasado, el jefe de seguridad de Pemex, Tadeo Lineol Alfonzo Rocha, fue asesinado a tiros frente a sus hijos, en Salamanca. Uno de los menores recibió un disparo. Ese mismo día, por la noche, el delegado sindical del ISSSTE, Enrique Torres, murió en León; un par de hombres vestidos como guardias de seguridad le dispararon cuando estaba en su vehículo, en el estacionamiento del hospital.
Estos crímenes son de alto impacto por ser figuras públicas, pero no son los únicos: el jueves terminó con seis ejecuciones en distintos municipios del estado y tres policías baleados en Valle de Santiago. La situación no mejoró el viernes: hubo siete asesinatos (Yuriria, Irapuato y Moroleón) y tres baleados en León.
Tan sólo en enero, se han registrado 154 homicidios en el estado. Nunca antes habíamos visto estas cifras, pero no hay que alarmarse… ya tenemos terreno para un nuevo estadio.
¡Nos leemos la próxima semana!
