En los servicios del transporte público urbano de pasajeros, sobresalieron las atenciones en las coberturas de rutas con retraso y lentitud.

Así se quejaron usuarios en los paraderos que hasta por más de media hora tienen que esperar la llegada de los camiones urbanos, para trasladarse a los centros escolares, laborales, comerciales y habitacionales e institucionales.

Comentaron que el transporte público urbano en la localidad capitalina “es un dolor de cabeza todos los días de la semana, no mejora pero en nada”.

Otros mencionaron que “por más promesas que hacen los usuarios y las autoridades, por mejor los servicios de los camiones urbanos, la realidad es que con la situación en que prevalecen es todo lo contrario: empeoran”.

Empero, unos más atrevieron a referir que “en cuánto se les antoja suben las tarifas y cobros por el servicio de transporte público con las falsas promesas de siempre que van a mejorar y dar un servicio serio, eficientes, profesional y con trato amable”.

Lo cierto es que tanto los propios concesionarios como las instancias gubernamentales “no se transportan a diario en camiones urbanos,

porque disfrutan de sus medios automovilísticos propios, que han adquirido con los pagos por el servicio y de nuestros impuestos”.