Parte 1
Después de una suspensión de clases de más de 1 año, se cerraron las escuelas del país por motivo de la pandemia; los maestros de mayor edad se vieron confinados y los más jóvenes procedieron con cuidados extremos para prevenir un posible contagio.
Eso fue al inicio, pero mientras se organizaba la continuación de las clases se implementó el sistema de educación virtual, donde como todo mundo sabemos los maestros envían sus enseñanzas a través de los medios electrónicos y créanme que fue un cambio inesperado, no previsto y en muchos casos no se pudieron integrar a este sistema una gran mayoría de alumnos, porque no contaban computadoras, tabletas e inclusive los celulares, pues no se podían adecuar en zonas en las que no había servicios de internet y también la falta de conocimientos en el manejo de este sistema de educación en Línea; sin embargo, a través de las semanas se pudieron hacer adecuaciones y debemos de aceptar que la mayoría de las familias hizo el esfuerzo para buscar los aparatos para que sus hijos recibieran la educación correspondiente y decimos que es un gran esfuerzo porque no todas las familias cuentan con el recurso para poder adquirirlos.
La decisión que tomó la Secretaría de Educación Pública en muchos estados es de acuerdo a las estadísticas de los contagios que se marcan en el semáforo que se ha establecido para conocer la gravedad la pandemia y ahora en todo el país parece ser que con la vacunación en muchos se ha podido establecer que la mayoría de los estados estén ya en color amarillo, que es el antecedente inmediato para bajar al verde que es el color más confiable, pero definitivamente no protege del todo de un posible contagio. También es importante decir que en la mayor parte del país los maestros han recibido la vacunación correspondiente y eso garantiza que no puedan ser contagiados y enfermarse de gravedad en las escuelas.
Ahora bien, ¿cómo debemos de pensar si la decisión ha sido buena? Para eso tenemos que decir que por lo menos en nuestro estado no se han iniciado las clases presenciales en todos los colegios, tecnológicos y universidades; en algunos han decidido no iniciar clases hasta que el semáforo cambie a verde, pero creamos que ya es necesario que los niños, niñas y jóvenes tengan la asistencia a los centros educativos. Y lo decimos porque la educación en Línea nunca podrá sustituir totalmente la eficiencia a las clases presenciales, y me refiero en el terreno educativo.
En el aspecto social nuestros niños y jóvenes en este periodo tan largo de no asistir a clases en las escuelas han sufrido de un daño que no todavía no se precisa en su totalidad, pero sí podemos pensar que la escuela no solamente es el aspecto de recibir las clases, sino también que los alumnos puedan establecer una relación de amistad entre ellos mismos, que es bastante necesaria y también pues obviamente las ceremonias cívicas que se llevaban a cabo en las escuelas y todos los actos propios del desarrollo escolar dejaron con su ausencia un retraso importante y la falta de práctica de deportes para el desarrollo físico y mental definitivamente que sí ha afectado a todo el alumnado del país.
Los alumnos que regresan a las escuelas encuentran nuevos compañeros a los que tenían en el mismo curso que cuando se suspendieron las clases y esto se debe a que muchos alumnos desertaron por diferentes razones, como por motivos de pagos de colegiaturas en los colegios particulares y la falta de cupo en las escuelas del sector oficial.
En la Ciudad de México el presidente dijo que se iniciarían clases el 7 de junio, una decisión que habrá que evaluar, porque el día anterior son las elecciones a nivel nacional.
La opinión de muchos es que es una buena decisión retornar a clases presenciales, pero habrá que esperar resultados. Seguiremos escribiendo de este tema tan importante para nuestros hijos y nietos.
