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REEDUCAR, PARA CURAR LA LOCURA SOCIAL

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Reeducar es volver a educar, pero con la necesidad de remontar obstáculos, que no se tienen, cuando se cumple el procedimiento con oportunidad. El Estado mexicano, omitió su responsabilidad de conservar o asumir la rectoría del Estado en materia educativa.

El concepto Estado, es satanizado por quienes obstaculizan el ejercicio del derecho que tienen los individuos que lo conforman, a integrar una comunidad de seres humanos libres, como prerrequisito para alcanzar en la paz social,  la felicidad relativa que se puede lograr.

El neoliberalismo se ha caracterizado por atacar ferozmente la propiedad social, como forma de estratificar al grupo humano y hacer cada vez más dependiente a la inmensa mayoría, de un puñado de privilegiados de la fortuna.

La sociedad en que vivimos está profundamente dividida y la mayoría no tenemos conciencia de lo que ello significa, en el surgimiento de problemas que aparecen como insolubles, pues los individuos nos hemos convertido en una masa amorfa, muy lejos de lo que pudimos ser, de no haber extraviado el camino, a casusa del desapego, por las peculiaridades esenciales de la especie.

Los empeños de la especie humana se han desentendido de la libertad, de la justicia, de la verdad y la belleza, comprometiéndose, inconscientemente, con los resultados de la ciencia aplicada. Los juguetes de los jóvenes de ahora, distan mucho de ocupar sus ocios y se han convertido en instrumentos de enajenación, que los vuelve autómatas y dependientes de un sistema económico, que los aparta de valores fundamentales y los entrega al ocio improductivo.

La crueldad, se ha convertido en ocupación de la especie, con refinados procedimientos. Cada día nos asombran los actos viles, pero seguimos el camino que nos llevará a conformarnos con el estado de cosas que generamos de manera inconsciente, pero que nos lleva a suprimir las peculiaridades humanas que deberíamos cultivar con empeño.

Inventamos procedimientos jurídicos que habrían de llevarnos a la justicia y luego nos quejamos de haberlos convertido, para los infractores, en “puertas giratorias”.

La reeducación deberá comenzar ya, por las élites políticas, quienes habrán de tomar conciencia de la propia necesidad de acceder a la vida consciente, en donde el patrimonio fundamental del individuo, ha de ser la capacidad para acceder a los valores, para que el gobernante sea el guía en el proceso de reeducar a la sociedad en su totalidad.

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