Hubo un tiempo en el que algunos de los edificios del Centro Histórico fueron mesones. Hoy en día, todo eso forma parte del pasado panzaverde. Éste es un recuento -y recuerdo- de algunos de los más importantes, cuyo registro permanece en la memoria y en el Archivo Histórico del municipio.

En el documento “Mesones, ventas, posadas, casas de huéspedes y hoteles” que aparece en la revista “Tiempos” correspondiente a los meses de julio y agosto de 2009, escrito por el maestro Carlos Arturo Navarro Valtierra, y disponible para su consulta en el Archivo Histórico Municipal de León, se destaca que el buen trato a los turistas y visitantes ha sido siempre habitual en León.

Los mesones tienen, literalmente, muchos siglos existiendo en León. Prueba de ello es que el más antiguo del que se tiene registro data de 1719 y se conocía como “San José” y fue embargado por el capitán  Felipe Martínez, para pagar las tutelas de los menores hijos de Luis Francisco Asse. Se encontraba en la calle Sol Divino, que después de llamaría Real de Guanajuato, actualmente, la Madero.

Otro mesón era el de “Las Delicias”, donde actualmente se ubica la Casa de la Cultura Diego Rivera. El portal aún se conserva, pero dejó de funcionar en 1864, cuando, señala Navarro: “La autoridad municipal se trasladó como inquilino, y desde 1866 como propietario por haber realizado permutas de inmuebles”.

Fue también en  el siglo XVIII que había un mesón en la Calle Real, que iba al pueblo de San Miguel (hoy Independencia), y otro que destacaba en tiempos pasados era el de la “Posada de los Dos Ríos” ubicado cerca del puente del Coecillo, de allí su nombre. Otro que destacó en el siglo XIX fue el “Mesón de Dolores” situado también en lo que hoy en día es la calle Independencia, y en aquel entonces se llamaba Calle Real de San Miguel.

Hoy en día, los mesones se han olvidado, sin embargo, la industria hotelera continúa pujante en la ciudad de León.

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