Hoy día 24 de Febrero recordamos con emoción y vivimos intensamente la presencia de nuestro lábaro patrio una bandera que a través de los años, desde la proclamación de la Independencia por el cura Miguel Hidalgo y Costilla, que levantó el estandarte con la inscripción que el mismo expresaba con vibrante emoción: Viva la virgen de Guadalupe. Quizá esta haya sido la primera vez que México se significó con la intención tácita de demostrar su independencia del dominio español ante los ojos del mundo.
Ya todos conocemos que la Guerra de Independencia, iniciada en 1810, con el grito libertario un 15 de Septiembre, y la declaración formal de buscar la independencia de México con el inicio de la rebelión de los españoles el día siguiente, el 16 de septiembre. Por esto esos días de Septiembre son simbólicos y cada año se hacen actos conmemorativos importantes recordando el día de la Independencia de México y para esto actualmente se tiene la costumbre continuada de muchos años de que el Presidente de la República, los Gobernadores, los Presidentes Municipales y los Delegados de las comunidades, incluso pequeñas, lanzan la proclama de ¡Viva México! Y se exalta la figura de los héroes nacionales, para esto se enarbola la bandera nacional y se da el tradicional grito, se toca una campana como recuerdo de aquel momento histórico en el que el Cura Hidalgo hizo el repique de campanas en la parroquia de Dolores Hidalgo. Como un acto protocolario el Presidente de la República recibe el estandarte con la bandera nacional, que frente al Presidente de la República en turno se inclina y ante nadie más, y él se dirige en México al balcón del Palacio Nacional, saluda al pueblo de México y enarbola con orgullo y pasión a nuestro lábaro patrio y toca una réplica de la campana de Dolores que está colocada en el Palacio Nacional, en el centro de la Ciudad de México y a continuación el pueblo se desborda en alegría y se hace una verbena popular, tradicional cada año.
El día 16 de Septiembre hay un desfile militar tradicional que se hace en todas las ciudades de la República y principalmente en la Ciudad de México; donde todos los contingentes del Ejército y Marina enarbolan con orgullo y compromiso ante la patria, como dicen nuestros gloriosos soldados mexicanos, que es preferible dar la vida que ver mancillada nuestra bandera. Y así debía de ser en todos y cada uno de los mexicanos, que viviendo intensamente lo que significa estos tres colores y en el centro el águila con el pico mordiendo a una serpiente y sosteniéndose en un nopal.
Oficialmente la actual bandera, que ha sufrido como dije algunos cambios a través de los años, pero siempre con los tres colores: verde brillante, blanco y rojo intenso. Significan el verde la esperanza, blanco la paz y la concordia entre todos los mexicanos y el rojo la sangre de nuestros héroes nacionales que dieron su vida por defender a la Patria.
La bandera tiene que estar colocada en un asta de diferentes alturas. Hay banderas monumentales y la más grande es la que está en el Zócalo de la Ciudad de México. Actualmente en nuestro León contamos con una bandera monumental, a la salida a la ciudad de Silao se muestra orgullosa ante los ojos de los leoneses, guanajuatenses y visitantes su grandeza, ya que es una bandera de dimensiones muy grandes y luce esplendorosa, sobre todo en este mes donde hay mucho viento. Ondea mostrándonos su belleza y motivándonos a tener el orgullo por ella misma.
Este 24 de febrero está instituido nacionalmente como el día que se celebra nuestra bandera nacional y en todo México se hacen ceremonias alusivas de acuerdo al tamaño de las ciudades de la República.
Este día y durante el mes de Septiembre, que se le denomina mes de la Patria, se pueden encontrar multitud de vendedores de banderas y símbolos patrios de diferentes tamaños y de menor o mayor confección. Después de estas fechas en alguna ceremonia cívica o deportiva incluso, se hacen honores a la bandera, pero como acto de rutina y no con el respeto que debemos de tener.
En el resto del año es muy difícil de encontrar para poder comprar una bandera de cualquier precio, porque hemos tenido la mala costumbre de que nuestra bandera nacional no la amemos como mexicanos intensamente en nuestro corazón y que no dé orgullo a la mexicanidad que debíamos de mostrar a todos y no como patriotería inútil.
Todavía hace muchos años, quizá más de 50 años, se formó un cuerpo que era un grupo de jóvenes denominados conscriptos, durante doce meses recibimos instrucción militar y a mí me tocó junto con otros muchos miles más en la República Mexicana en mi año participar en esos ejercicios militares durante el año correspondiente todos los domingos y para esto el premio era obtener una cartilla militar con las fotografías y firmas de los responsables de la zona militar por la constancia de servicio, era un documento que servía para identificación y para iniciar cualquier trámite ante cualquier dependencia gubernamental, hoy la cartilla militar y las mismas prácticas militares y la formación de los conscriptos prácticamente ha desaparecido.
QUIERO EXPRESAR EN FORMA PERSONAL Y DE UNA GRAN CANTIDAD DE PERSONAS, UN GRUPO IMPORTANTE DE MEXICANOS QUE PENSAMOS DE LA MISMA MANERA, QUE DEBÍAMOS DE GUARDAR UN RESPETO MAYOR A NUESTRO EMBLEMA NACIONAL Y PARA ESTO, ASÍ COMO OTROS PAÍSES DEL MUNDO QUE ME HA TOCADO VISITAR, ESPECIALMENTE LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA, QUE EN CADA CASA, EN EL PÓRTICO, HAY UNA BANDERA NACIONAL AMERICANA. ASÍ COMO ELLOS LO MUESTRAN CON GRAN ORGULLO, DEBEMOS NOSOTROS DE MOSTRAR QUE NOS SENTIMOS FUERTES, CON DESEOS DE TRABAJAR, DE SER ÚTILES A LA PATRIA, COLOCANDO EL EMBLEMA DE LA BANDERA NACIONAL, DE CUALQUIER TAMAÑO, AL FRENTE DE LA CASA, DE LOS NEGOCIOS E INDUSTRIAS, PUES SOMOS MEXICANOS A MUCHO ORGULLO DURANTE TODO EL AÑO Y NO SIMPLEMENTE EN LOS DÍAS SEÑALADOS DE FEBRERO Y SEPTIEMBRE. BUSQUEMOS AL MOSTRAR CON ORGULLO DENTRO Y FUERA DE NUESTRAS CASAS EL EJEMPLO A SEGUIR A NUESTRA NIÑEZ Y NUESTRA JUVENTUD, PARA QUE TODOS UNIDOS PODAMOS REFRENDAR LOS VALORES DE INDEPENDENCIA Y LIBERTAD, DE HONESTIDAD, TRABAJO Y DESEOS DE PROGRESAR Y RESALTAR EN EL ÁMBITO MUNDIAL COMO MEXICANOS QUE QUEREMOS SER Y QUE DEBEMOS DE SER, COMO LOS MEJORES DEL MUNDO.
Estoy seguro que ustedes si tuviéramos esa costumbre, al salir o llegar a nuestras casas recordaríamos la obligación de ser más fuertes, más unidos y con mejores deseos de superación y los niños y jóvenes, siguiendo el ejemplo, amarían más y se formarían como mejores mexicanos.
Atentamente
Ing. Pedro Medina Hurtado
