Inicio Columnas Queremos Vivir

Queremos Vivir

0

Conclusión
Continuamos con nuestro tema de la semana pasada y haciendo un resumen de lo anterior hablábamos de la aplicación de vacunas en los niños menores de 14 años, que son 31 millones en una población de 127 millones, representando el 25% de los habitantes de nuestro país, con lo cual dijimos que nos parecía injusto e inhumano que no se hubieran vacunado a la fecha, ya que el Estado tiene la obligación de hacerlo.

En esta última semana han vuelto a tocar el tema las autoridades de salud en México, han dicho que la incidencia de un contagio y posibilidad de muerte es muy baja, por eso no se ha emprendido una campaña de vacunación. Nosotros consideramos que deberíamos de pensar que la muerte de uno solo sería suficiente para emprender la campaña de vacunación inmediatamente. Estoy seguro que los padres y madres de familia y todos, inclusive las mismas autoridades no pueden permitir el fallecimiento de un menor, la muerte de quien sea no tiene precio.

Hagamos un balance general de las vacunas aplicadas en el país hasta el esquema completo, la estadística que incluye el refuerzo de la tercera vacuna no se refleja en estos números. Queremos decir que respetamos la opinión del 15%, que representan casi 20 millones en el país, y que no han tenido la oportunidad de vacunarse, o bien, que por alguna razón no desean vacunarse.

Ya dijimos que el resto de la población vacunada en forma parcial o total es alrededor del 60% hasta el fin del año pasado y este año se incrementó un poquito más gracias a la actividad constante. De cualquier manera, el porcentaje es bajo en comparación de otros países del mundo. Por otro lado, hay un descenso de contagios que debemos de tomar muy en cuenta en nuestro país y por supuesto, que el porcentaje de letalidad ha bajado mucho, así como la actividad de la población da la posibilidad de una recuperación económica que todo mundo deseamos.

Hay una parte importante de la población, predominante de adultos mayores a quienes dedico esta parte de nuestro artículo, para resaltar la gran paciencia y tenacidad de los que de alguna manera hemos vivido en confinamiento estos últimos dos años por motivo de esta terrible pandemia. Es de todo conocido que este grupo es más sensible a que el contagio nos lleve a un posible fallecimiento, pues ya no tenemos las defensas naturales que por razón de edad se han ido perdiendo.

Pero las consecuencias de este aislamiento social son terribles. En el día a día la falta de motivación para vivir de una manera digna con actividades, que eran normales para nosotros saliendo a la calle, algunas pequeñas diversiones se terminaron y eso nos hace sentirnos inermes ante un problema que nos orilla a hacer las cosas como las hacemos, sin tener culpabilidad propia, también sin saber cuándo se va a terminar. La desesperación en algunos casos se puede incluir efectos mayores, pero es debido a que se tiene que sustituir la actividad por sedentarismo y cuidados máximos.

A todos los que no están en esta situación, es importante que nos entiendan, que también nosotros tenemos miedo de contagiarnos como ustedes y como todos, pero la razón fundamental de hacer esto es que QUEREMOS VIVIR, queremos restablecer nuestro ánimo, nuestra forma de amar y vivir con los nuestros, además de servir a la sociedad a la que pertenecemos. Es un deseo natural. Dios nos permita a todos ustedes y nosotros que pronto estemos liberados de esta terrible pandemia y no tengamos que usar cubrebocas y nada por el estilo.

Una oración para los ucranianos que están sufriendo una terrible agresión de las fuerzas rusas en su país ordenadas por el presidente Putin, que va a pasar a la historia por los actos que está efectuando y que será responsable. Las Naciones Unidas están en sesión permanente y los Estados Unidos han hecho una propuesta.
El siguiente domingo hablaremos de este caso, saludos y gracias por comprensión.

Salir de la versión móvil