En días recientes hemos visto en México una enorme volatilidad en el tipo de cambio. En los últimos 30 días hemos visto que la paridad ha fluctuado en un nivel de los 17.9539 pesos por dólar hasta los 19.6980 pesos por billete verde. Esto representa una variación de casi 10%, lo que tiene preocupados a empresarios que tienen una exposición importante al tipo de cambio. Mucho se nos ha dicho que esta volatilidad es global y que se debe al fortalecimiento del dólar en los mercados cambiarios mundiales. ¿Pero es esto cierto?
Con información del Pacific Exchange Rate Service, analizamos el precio promedio del dólar en mayo de 2017 y lo comparamos con el promedio observado en los primeros 11 días de mayo de 2018, y vemos que en relación a 15 monedas, el dólar ha bajado de precio frente al yuan chino (-7.7%), el euro (-7.5%), el peso chileno (-7.1%), el dólar canadiense (-5.5%), la libra esterlina (-4.7%), el won de Corea del Sur (-4.6%), el peso colombiano (-2.6%), el yen japonés (-2.5%), el dólar australiano (-0.9%), y el dólar de Nueva Zelanda (-0.7%). Por su parte, en el mismo periodo el dólar ha subido de precio frente al dólar de Hong Kong (0.8%), el franco suizo (1.3%), el peso mexicano (2.6%), el real brasileño (10.9%) y el peso argentino (42.1%).
Queda claro que, contrario a lo que se piensa, el dólar se ha debilitado frente a la mayoría de monedas. ¿Entonces por qué de este total de 15 monedas, el peso mexicano está en la posición 13 en cuanto al peor desempeño frente al dólar, sólo superando a Brasil y Argentina? ¿Por qué la debilidad del peso, a pesar del fuerte apretón monetario que hemos sufrido, dado que la tasa de interés objetivo del Banco de México subió de 3.0% en noviembre de 2015 a 7.5% en marzo de 2018?
Hay diversos factores que explican dicha evolución del peso mexicano, y una de las más importantes es que, al parecer, de acuerdo con la prensa estadounidense y canadiense, la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), no se dirige hacía ningún lado y el tiempo para lograr un acuerdo este año prácticamente se ha agotado.
El pasado viernes 11 de mayo, los funcionarios de Estados Unidos, Canadá y México, terminaron una semana más de negociaciones sin llegar a un acuerdo para modernizar el TLCAN. Las conversaciones están estancadas en diversos temas, en especial por las demandas de Washington por aumentar el porcentaje de componentes estadounidenses en los autos para que éstos puedan calificar y ser exportados a Estados Unidos libres de aranceles, lo cual es percibido como un claro intento de nuestro vecino del norte por arrebatarle manufactura a México.
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Director General GAEAP*
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