Con respecto a la inseguridad en la alejada colonia Brisas del Campestre y sobre la nota publicada en este medio el pasado domingo 25 de septiembre, el encargado de seguridad del comité de colonos de dicha zona, señala que las preocupaciones son varias.

Pero destaca el impacto que la violencia tiene en la niñez, y cómo los criminales responsables de homicidios huyen por entre los baldíos.

Pascual, encargado de la seguridad en el Comité de Colonos en Brisas del Campestre, señaló, enfático: “La verdad, realmente lo que necesitamos es que haya más seguridad. Ya está uno con el miedo, ni puede salir de la casa y solamente sale al trabajo”.

Lo anterior, a raíz de que la semana pasada asesinaron a otra persona. Debido a la distancia de la colonia, y al mal estado en que se encuentran varias calles y bulevares, las peticiones de vigilancia de los vecinos no solamente son constantes, sino necesarias.

Los niños son un punto preocupante, pues cuando llegan las unidades y acordonan el área, nunca faltan los niños que se desconciertan, quienes andan jugando y no entienden a cabalidad que es lo que pueda pasar en la colonia.

“Yo lo que quiero es más seguridad para los adultos, pero sobre todo, para los niños” dice Pascual.

Además, debe de haber más luz durante la noche. La oscuridad es otro de los factores que los criminales se aprovechan.

Otro factor determinante son las orillas de la colonia, que se encuentra entre cerros y baldíos, cerca de las inmediaciones a Lagos de Moreno.

De acuerdo con otros de los vecinos, los sicarios que realizan sus actos criminales se van en las motocicletas rumbo a las orillas de las colonias.

Después, escapan en los baldíos y se pierden de la vista de las autoridades. Allí es donde se deberían de cerrar los accesos (cerca de los cerros) o instalar vigilancia en los distintos circuitos.

ESCRIBE UN COMENTARIO