El lunes hubo enormes filas y una gran demanda de personas que quisieron vacunarse, lo que llevó a una notable desorganización en diferentes puntos de la ciudad. Sin embargo, el miércoles no hubo las largas filas del primer día de vacunación.

En la Zona Centro incluso hubo campaña de perifoneo: un hombre valiéndose de un altavoz invitaba a la gente a asistir a la Jurisdicción Sanitaria VII, donde se encuentra el punto de vacunación.

Para Julián Ruiz, vecino de la Zona Centro de 69 años de edad, no se trata de un problema de la falta de difusión, sino de que mucha gente no está del todo informada sobre la seguridad que ofrece la vacuna: “A mí ya me inyectaron, pero hay muchas personas que no saben que es totalmente segura, y han de creer que les va a pasar algo malo cuando les llegue la dosis… pero es un hecho que no tiene ningún problema”.

Por otro lado, Alma Jiménez, quien vive por la Miguel Alemán, tiene 67 años y de igual forma recibió su vacuna el miércoles, fue más clara al respecto: “El problema es que la gente es floja y sencillamente no quiere venir”.

Lo cierto es que, independientemente del motivo, las filas en la zona de la Miguel Alemán no fueron las esperadas.

El 7 de abril, tercer día de aplicación de la vacuna, se conmemora el “Día Mundial de la Salud”. La OMS señala en su página web al respecto: “La COVID-19 ha golpeado duramente a todos los países, pero su impacto ha sido más acusado en las comunidades que ya eran vulnerables, que están más expuestas a la enfermedad, que tienen menos probabilidades de acceder a servicios de salud de calidad y que tienen más probabilidades de sufrir consecuencias adversas como resultado de las medidas aplicadas para contener la pandemia”.

ESCRIBE UN COMENTARIO