En marzo de 2020 la pandemia del coronavirus comenzó a extenderse por todo el mundo y a afectar las actividades cotidianas. León, por supuesto, no fue la excepción. Mientras la ciudad entera guardaba “sana distancia”, la tradicional vida en los barrios cambió.

La vida en los cuatro barrios tradicionales de León (San Miguel, San Juan de Dios, El Coecillo y Barrio Arriba) ha cambiado bastante desde hace un año. Aquellos tiempos en que la gente se sentaba a pasar el rato han quedado atrás.

El Barrio Arriba, por ejemplo, ha quedado solitario, problema que ha ido creciendo primero con el cambio de las tenerías, y posteriormente con la transformación del hospital para atención covid-19. El jardín que antes estaba repleto de gente, hoy en día solo tiene unas vallas amarillas.

En El Coecillo y San Miguel la situación ha cambiado a sus habitantes, pues durante muchos meses fueron dos de las colonias con el más elevado índice de casos de coronavirus. Incluso, se cancelaron varias fiestas patronales y religiosas, como el Via Crucis o la Procesión del Silencio. Entretanto, en San Juan de Dios, poco a poco la actividad regresa, entre sus tradicionales nieves y sus restaurantes.

RECUERDOS DE LOS BARRIOS

En el Archivo Histórico Municipal, se puede consultar información sobre el desarrollo histórico y cultural de los cuatro barrios, y de cómo ha ido cambiando con el paso de los años. Mucha bibliografía está en los libros de Carlos Arturo Navarro Valtierra, quien en su texto “Así era León…” evoca los años cincuenta en la Capital del Calzado, un tiempo que, definitivamente, ha quedado atrás:

Se fueron los cincuentas pero León no cambió mucho, con numerosas calles sin pavimento, transitadas más por bicicletas que por automóviles. Crecía la mancha urbana. Surgían otras ‘picas’ o pequeños talleres de calzado, aparecían nuevos curtidores y las industrias existentes apuntaban a nuevos rumbos, pero León seguía siendo la provincia tranquila con ambiente de tradición”.

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