Terminaron los Juegos Olímpicos celebrados en Tokio y quiero felicitar a Japón, que como país dio muestra de una destacada organización y cuidado al máximo de las normas sanitarias en contra de la pandemia. Resalta su tenacidad por celebrar unos Juegos Olímpicos que, con el nombre de 2020, se celebraron en 2021 y que han sido de los más atípicos de toda la historia al presentar estadios sin público, no recibiendo visitantes de otros países y haciendo un esfuerzo extraordinario de tener listas en tiempo y en forma reglamentaria todas las instalaciones deportivas.
La historia de la participación de México ha sido una copia cada 4 años de la imposibilidad de avanzar para conseguir mayor número de medallas, quisiéramos ver la superación en cada una de nuestras olimpiadas, pero no ha sido posible que se logre. Tenemos mucho tiempo y han pasado varios sexenios en los que el Gobierno federal, junto con los organismos que conducen el deporte nacional no han hecho su mejor esfuerzo, pero también podemos decir ha habido pugnas y desavenencias en la forma de trabajar para unificar el deporte nacional hacia un objetivo: que dé el resultado que todos deseamos.
Cada sexenio cambian de director la Comisión Nacional del deporte y el mismo Comité Olímpico, se pasa el tiempo y es urgente que desde ahora pensemos en unir todas las partes interesadas en la superación de nuestros deportes para construir un plan al que todo mundo se comprometa a cumplir, desde las asociaciones estatales, federaciones y confederaciones correspondientes y si no funcionan, cambiar los elementos y establecer reglas precisas con calendarios de participación deportiva nacionales y en el extranjero, para el debido fogueo de nuestros atletas.
Si no tenemos esa organización, seguiremos teniendo esas 4 medallas de bronce y 7 cuartos lugares, un poco menos o más, pero nunca el lugar que le corresponde a México. Se tiene que hacer convención nacional y con el apoyo mayoritario del gobierno donde se garanticen los recursos económicos y que vayan a los Centroamericanos, Panamericanos y los eventos internacionales solamente los necesariamente merecedores por tener marcas deportivas con aspiración de medalla.
Si no lo hacemos de inmediato vamos a seguir cometiendo los mismos errores que hemos venido arrastrando y pronto vendrán de nuevo los eventos centroamericanos, panamericanos y la olimpiada en París en tres años. Esperamos de todos los involucrados en el deporte el plan serio que necesita nuestro México.
Claro que nos da orgullo las 4 medallas de bronce, pero estoy seguro que se van a buscar culpables, sobre todo a nivel directivo, y vuelvo a insistir, este problema de falta de resultados en logros deportivos no es de ahora, si revisamos las olimpiadas de 60 años a la fecha, solamente en las olimpiadas del 68 en México se obtuvo un mayor número de medallas y en forma aislada en otras olimpiadas los marchistas mexicanos, las clavadistas, el boxeo y el tae kwon do y varios más nos podrán la satisfacción de obtener medallas, inclusive de oro.
En esta olimpiada se recortó en relación de año antepasado el 35% del presupuesto federal y se tuvieron que hacer milagros, quizá los fondos no se manejaron adecuadamente, pero otras autoridades tendrán que revisarlo y a nosotros no nos corresponde esa tarea. Lo que si debemos de pensar es que los mexicanos somos tan capaces de tener los triunfos, como cualquier otro atleta de origen extranjero; solo falta, como hemos dicho, tomar las medidas adecuadas desde ahora para lograr mejores resultados.
Los mexicanos debemos sentirnos orgullosos y en esta última olimpiada solamente hubo errores como en el caso del softbol femenil con los uniformes y en el béisbol varonil el desacato para tomarse unas fotografías dentro de las instalaciones olímpicas con intereses particulares, siendo que estaba prohibido, y que posiblemente resulten una sanción para México.
