Hoy en día los niños tienen menos posibilidad de socializar debido a las condiciones  epidemiológicas que provocó la pandemia de la covid-19.

De acuerdo con el  Unicef  (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) durante la pandemia el 99% de los niños y los jóvenes menores de 18 años de todo el mundo (2 mil 340 millones) vive en alguno de los 186 países en los que se impusieron distintas formas de restricción debido a la COVID-19. Además, el 60% de todos los niños vive en alguno de los 82 países que estuvieron en aislamiento total (7%) o parcial (53%), lo que equivale a 1 mil 400 millones de jóvenes.

Esto según la declaratoria de la directora ejecutiva de UNICEF Henrietta Fore en la que hace un exhorto al mundo para que los niños no sean las víctimas ocultas de toda esta contingencia.

En un artículo publicado por el observatorio de innovación educativa del Tecnológico de Monterrey,  Steven Meyers, maestro de psicología de la Universidad Roosevelt, en Illinois, Estados Unidos, indica que Muchos niños se han vuelto más apegados a sus padres debido a que tienen menor posibilidad de socializar con los demás niños.

Debido a la contingencia qué de alguna manera atrapa a los pequeños en casa estos no pueden encontrar la conexión y la estimulación que se genera al socializar con otras personas.

Incluso si se tiene contacto con otras personas a través de videollamadas o plataformas digitales no es la misma experiencia sensorial.

Este artículo publicado el 9 de septiembre señala que el trastorno de ansiedad por separación en los niños puede estar presente una vez que se termine la contingencia.

Este trastorno es la preocupación o el temor excesivo de estar separado de los miembros de la familia o individuos con los que el pequeño está más ligado.

Una de las consecuencias de no socializar con otras personas fuera de hogar es que el individuo se pueda volver más retraído con quiénes no se tiene el conocimiento sobre su cuidado durante la pandemia, esto al volver a un aula por ejemplo.

Hoy los niños se encuentran en casa desde hace más de 6 meses tl es el caso de Jesús de 7 años, su madre relató que apenas hace aproximadamente 4 semanas por fin salieron a la zona centro de este municipio. Ella señaló que en la medida de sus posibilidades procuraban salir a caminar o a andar en bici pero no convivían con algún otro niño.

Ahora que el regreso a clases a distancia fue de manera virtual señaló que el pequeño demostró gran alegría de ver a sus compañeros al menos a través de una pantalla de algún dispositivo electrónico pero no es lo mismo que platicar o jugar en persona.

ESCRIBE UN COMENTARIO