Hace seis años, cuando Miguel Márquez estaba en campaña por la gubernatura, se dirigió a personas de carne y hueso para pedir el voto a cambio de, entre muchas otras promesas, garantizar la seguridad de la ciudadanía.
Hoy, en la recta final de su administración, el gobernador no sólo nos falló, sino que se volvió un cínico al momento de rendir cuentas. Para Márquez, ni Robocop ni Terminator pueden acabar con la seguridad. Así lo declaró.
Quizá el gobernador no lo recuerda, pero en la boleta electoral no aparecían Robocop, Terminator o Mickey Mouse: aparecía él, y la mayoría de los guanajuatenses –una mínima mayoría, por cierto- confió en Miguel Márquez para garantizarnos que hubiera paz.
Hoy nuevamente el PAN sale a las calles a pedir el voto, prometiendo seguridad. Que ahora sí habrá paz, pero curiosamente las promesas del delfín del gobernador, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, no se parecen ni siquiera al discurso con el que hoy Márquez se justifica.
Ya no sabemos si eso sea bueno o malo. Márquez dice que Robocop y Terminator no pueden con los delincuentes de Guanajuato porque lo que se necesita es una modificación a la Ley, ya que con la legislación actual se crea una especie de puerta giratoria. Los delincuentes entran y salen a placer.
Esa es la justificación de Márquez para lavarse las manos de un problema que nos afecta a todos. Con ese pretexto evade dar la cara por la fallida inversión del programa Escudo. Los números indican que en la administración de Márquez ha habido más muertos que nunca, incluso más de los que se registraron en el sexenio de Juan Manuel Oliva Ramírez.
La inversión del Estado para combatir la inseguridad no ha rendido los frutos que esperamos, y cuando les pedimos cuentas esconden la información. No dan la cara.
Márquez está por irse. Eso es bueno. Lo malo es que se va dejando un tiradero y poniendo todo a modo para que su delfín sea una tapadera. Así como Márquez en su momento fue cómplice de Oliva, el gobernador pretende dejar a alguien que lo proteja. Ya lo impuso a su partido, provocando la salida de muchos panistas que no estuvieron de acuerdo con sus formas.
Hoy miles de guanajuatenses no están de acuerdo con las formas del PAN. Y eso se verá reflejado en las urnas.
Ciertamente no necesitamos a Robocop ni a Terminator (ni a Álvar o Zamarripa); lo que requerimos es un gobernador valiente.
Del 31 de marzo al 6 de abril hubo 64 asesinatos y 17 personas baleadas. ¿Cómo durmió esta semana, señor gobernador?
