
Termina otro año más con el problema de “siempre” o con el problema de décadas para el país y sus distintos gobiernos federales, estatales y municipales. Sobre todo, la pesadilla diaria para las familias mexicanas. En ningún municipio o entidad federativa existe la paz, ni tranquilidad. La violencia subyace todos los días en cualquier punto de las ciudades.
Todos los mexicanos somos vulnerables y estamos a expensas de la violencia generada por el crimen organizada. Da lo mismo si en una ciudad actúa un solo grupo o pelean por la plaza dos o más cárteles el territorio. Guanajuato, Jalisco, Querétaro y no se diga Michoacán viven asolados por estos grupos criminales. Da lo mismo quien gobierne, que partido político o color ostente el poder.
Ante el fracaso de las políticas públicas impuestas por las autoridades de estos cuatro estados y por supuesto, por el resto de las autoridades estatales, municipales y la federación en su conjunto, al ser incapaces de disminuir los índices de violencia en sus territorios. Todas las corporaciones de seguridad pública de los estados y municipios, al dictado de lo ordenado por la presidenta de México y él responsable federal, Omar García Harfuch, se dedican a negar y ocultar las verdaderas cifras de la delincuencia.
Para muestra, la información que han publicado diversos especialistas en materia de seguridad pública y que ahora comparto con todos ustedes, apreciados lectores de El Heraldo de León. “¿Bajó la violencia en México?” Expertos lo dudan: “Los datos de homicidios ya no son válidos”. “Los expertos en seguridad aseguran que las estadísticas de delitos presentadas por el gobierno federal, las cuales muestran una caída en los homicidios, tienen serias fallas técnicas”.
Todo esto obedece al discurso oficial del gobierno federal y también, el mismo discurso que aplican las gobernadoras y gobernadores de los estados de la república, independientemente del origen político y partidista que se trate. Todos los mandatarios estatales, acatan las órdenes e indicaciones de la presidenta Claudia Sheinbaum y del responsable de la estrategia nacional, Omar García Harfuch.
La narrativa oficial es muy simple: los homicidios dolosos han disminuido y eso significa que, “la estrategia está funcionado” dice un día sí y otro también, la mandataria nacional y la replica se escucha en los 32 estados del país. A todas y todos conviene decir eso a sus gobernados. Cuando la percepción ciudadana de inseguridad pública ha aumentado (pasó de 58.6% a 63% en el último año, de acuerdo con el INEGI).
Mientras, las cifras de desapariciones dieron un gran salto en el presente gobierno federal. De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y NO Localizadas, entre el día 1 de octubre de 2024, fecha en que asumió el poder Claudia Sheinbaum y el 30 de septiembre del 2025, cuando cumplió un año en el cargo, la cifra de desaparecidos y no localizados fue de 14 mil 761, en comparación con el promedio anual de casos en el sexenio anterior, 9 mil 582. Un aumento de 54%.
“La gran noticia” la dio a conocer la mandataria nacional: “Por ley, sólo se considerará a una persona desaparecida si hay una carpeta de investigación sobre su caso”. ¡Ahí está la trampa!
El coordinador del programa de Seguridad de México Evalúa, Armando Vargas, señala: “Existe una manipulación directa de las cifras de incidencia delictiva con fines políticos, para crear la narrativa de una supuesta pacificación del país. Esa narrativa le permite a Sheinbaum, combatir el discurso de la oposición de que la violencia aumenta, le ayuda a construir su propio legado dentro de MORENA, al mostrar resultados, a diferencia de AMLO, en materia de seguridad y le sirve para argumentar ante su homólogo estadounidense, Donald Trump, que combate el delito”.
¿Usted, que opina?