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Mirilla 10/09/2017

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MANDO
El gobernador del estado, Miguel Márquez, tomó una decisión extraordinaria en materia de seguridad para fortalecer el combate a la delincuencia y la inseguridad en seis municipios del sur, entre ellos, Pueblo Nuevo, Salamanca, Jerécuaro, Apaseo el Alto, Apaseo el Grande y Coroneo.

En esta región, los ataques a las policías municipales y las denuncias de corrupción de algunos mandos locales obligó a tomar una medida extrema como depositar el mando operativo en manos del Ejército Mexicano con la participación de más de 500 elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado.

En el marco de la reunión que sostuvo el Grupo de Coordinación Guanajuato con los alcaldes de los seis municipios, tras los recientes ataques en esa región del estado, en donde sobresalen el asesinato del director de la policía en Celaya, el asesinato de policías en Salamanca, Apaseo el Grande y Coroneo, entre otros hechos que conmocionaron a los guanajuatenses.

La advertencia del gobernador Miguel Márquez a los alcaldes de esos seis municipios fue muy clara: si debe profundizar la depuración de los mandos policíacos municipales y si es necesario relevar a todos los policías, se hará.

Su Secretario de Seguridad Pública, Alvar Cabeza de Vaca, ya lo había señalado hace apenas unos días, al referirse a la necesidad de que los municipios hagan un esfuerzo mayor con recursos humanos y materiales para atender una de las principales demandas de los ciudadanos, la seguridad.

Quien asume el mando operativo, el General Juan Manuel Díaz Organitos, viene de una región que era considerada bastante peligrosa por la presencia del crimen organizado, la Laguna, entre los estados de Coahuila y Durango, y donde logró devolver la seguridad a los ciudadanos al tener bajo su control las fuerzas de seguridad municipales y estatales.

Derivado de esta decisión viene una aparejada, según la información oficial que se ventiló posterior al encuentro del gobernador con los alcaldes, tiene que venir un proceso de revisión de las policías municipales y un cambio de estrategia operativa para contener a la delincuencia organizada.

Pero no son los únicos municipios donde asumirá el control las fuerzas de seguridad federales y estatales con el Ejército Mexicano, se dejó abierta la posibilidad de que otros alcaldes que consideren necesaria una mayor presencia policíaca se podrán sumar a esta estrategia operativa de un Mando Único.

Eso sí quedó claro en la reunión del Grupo de Coordinación Guanajuato, el relevo de los mandos policíacos municipales no tiene tinte partidista ni tiene que ver con la agenda política del 2018, es un asunto meramente de seguridad para devolver la tranquilidad a sus ciudadanos.

En el caso de otros municipios como León, Irapuato o Celaya, donde se concentra la mayor incidencia de delitos, la participación del Ejército, las fuerzas de seguridad, federal y estatal, será aún la coordinación operativa mixta entre todos para arrebatar espacios a la delincuencia.

Ahora hay que dar seguimiento a los resultados de la nueva estrategia que asume el gobierno estatal y federal con las fuerzas armadas porque será un anticipó de la forma de trabajar cuando en enero estén listos los más de 3 mil 200 elementos de la policía militar que tendrán como base de operaciones Irapuato.

DEFINICIONES
En el marco del Segundo Informe de Gobierno, el alcalde Héctor López Santillana, puso sobre la agenda pública un asunto que ha pasado desapercibido por los grupos económicos, políticos y de la sociedad civil que requiere una urgente atención por las implicaciones que tendrá para el futuro de esta ciudad y que se refiere a la necesidad de concertar un nuevo modelo de desarrollo sustentable para León.

El asunto no es menor, porque una de las causas del rezago y problemas sociales que tiene la ciudad es derivada de un esquema de desarrollo de las políticas públicas que ha beneficiado a unos cuantos a costillas de la mayoría de los leoneses.

Desde su campaña política, López Santillana dijo que observó en sus recorridos por la ciudad dos mundos opuestos, por un lado zonas altamente desarrolladas en infraestructura urbana que facilita la convivencia y oportunidades para el desarrollo de las personas y por otro, preponderante marginación y pobreza, que era invisible para la sociedad y el gobierno, en donde se concentraban las principales carencias y problemas que ahora se viven.

De ahí partió su propuesta de trabajar de la periferia, zonas rurales y colonias de la periferia, hacia el centro y el enfoque de inversión en obras públicas donde se necesita y no donde más se ven, como se había hecho en el pasado, incluyendo en las administraciones de su propio partido.

Al hacer su corte de caja de los dos primeros años de gobierno, hizo una reflexión sobre los logros alcanzados en este modelo de política pública, que obviamente son insuficientes, pero planteó que ya se tiene listo un ejercicio en el IMPLAN, en donde exigió a su titular y consejeros ciudadanos dejar de elaborar proyectos que estuvieran enfocados al beneficio de pocos y trabajar en un estudio de prospectiva que permitiera identificar los escenarios y el modelo que permitiera construir una mejor ciudad. Es decir, cambiar el paradigma de desarrollo urbano basado en el interés económico de unos cuantos grupos como se había hecho históricamente en León.

La reflexión es que los gobiernos están enfocados a resolver con soluciones inmediatas los problemas del pasado con recursos insuficientes y olvidan construir el futuro a través de una nueva generación de políticas públicas que impidan que estos problemas se conviertan en estructurales. Para ello, se necesita cambiar el enfoque de planeación y resolver de raíz temas como pobreza, marginación social, falta de infraestructura, mala movilidad, inseguridad, violencia e inseguridad, entre otros desafíos.

Ya se dispone de tres modelos de desarrollo elaborados por el IMPLAN (extendido cómo va el actual y que requiere de un millonario financiamiento para construir infraestructura; el consolidado que está enfocado mayoritariamente al desarrollo de infraestructura y equipamiento urbano así como el densificado que siguen las ciudades con mejores prácticas en el mundo y que optimiza la inversión pública) y falta ponerlo a disposición de los ciudadanos para que sean ellos, no los políticos y grupos de poder económico, quienes decidan el futuro de León.

En su experiencia personal como alcalde, son los intereses políticos, económicos y de grupos de poder quienes limitan atender los desafíos que enfrenta la mayoría de la población, por eso está dispuesto a llevar a sus últimas consecuencias la construcción de un nuevo modelo de desarrollo porque de eso depende el bienestar de los leoneses.

PAQUETE
El Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña, presentó al Congreso de la Unión la iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación y los Criterios Generales de Política Económica correspondientes al ejercicio fiscal 2018.

El paquete económico del gobierno federal para el 2018 se basa en tres pilares, el primero tiene que ver con el objetivo de mantener la estabilidad y certeza de los indicadores macroeconómicos y la consolidación financiera; el segundo se refiere a la orientación a privilegiar los programas con sentido social y que son prioritarios por el Coneval y finalmente, el tercero relacionado con la austeridad en el gasto público.

El rango de crecimiento de la economía mexicana este año será entre un 2 y 2.6 por ciento, cuando originalmente se pronosticó entre un 1.5 y 2.5 por ciento, derivado de la incertidumbre que prevalece en el entorno internacional. Además se mantendrá el cumplimiento de las metas fiscales y se obtendría el primer superávit primario desde 2008.

Uno de los factores que ha permitido un mejor desempeño de la economía tiene que ver con el proceso de renegociación del TLCAN, que ha contribuido a mitigar la incertidumbre sobre las políticas comerciales que anticipo Trump al arranque de su administración, el peso de apreció 17.58 por ciento entre el 20 de enero y el 1 de septiembre de este año, después del pico elevado que reportó los primeros meses, luego de que asumió la Presidencia de los Estados Unidos.

La estimación de la dependencia federal es que en caso extremo de que Trump abandone el tratado comercial prevalecería el trato de nación más favorecida en el marco de la OMC, en donde un 60 por ciento del comercio total de México con Estados Unidos tendría un arancel promedio del 2.2 por ciento al importarse y un 1.3 por ciento al exportarse.

Apenas va la segunda ronda y aún cuando hay un cauce institucional para ajustar el acuerdo, no pasa desapercibida la presión que ejerce el gobierno de Trump sobre los equipos negociadores de Canadá y México. Hay que esperar su desenlace en los siguientes meses porque el escenario no es fácil a pesar de la confianza que muestra el gobierno mexicano en sus criterios de política económica para el siguiente ejercicio fiscal.

Por otra parte, el gobierno federal pronostica alcanzar una tasa de crecimiento económico para el 2018 de entre 2 y 3 por ciento derivado de una expansión más equilibrada de los sectores económicos; la disminución de la incertidumbre que proviene del exterior y un impacto positivo que generarán las reformas estructurales en el país.

El presupuesto de egresos para el 2018 tendrá un crecimiento del 3.6 por ciento, 113.4 mil millones de pesos respecto a la cifra que el Congreso de la Unión aprobó en 2017, según las estimaciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. De aquí destaca la reducción del gasto administrativo del gobierno en más de 28 mil millones de pesos y mil 600 millones del gasto de operación respecto al que ejerció este año. Este monto aún es considerado insuficiente ante el pesado aparato burocrático del gobierno federal.

Se mantendrá además el superávit primario como lo había anticipado el Presidente Enrique Peña Nieto en su V Informe de Gobierno de la semana pasada y que ha permitido mejorar la calificación del grado riesgo del país, al reducir el endeudamiento público.

Un mejor manejo de la deuda pública ha disminuido los riesgos asociados a una posible volatilidad en los mercados financieros internacionales, según la explicación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. A esto se suma los ingresos extraordinarios que ha obtenido el gobierno derivados de la reforma hacendaria.

Finalmente, el paquete económico 2018 contempla un tipo de cambio de 18.1 pesos por dólar; una inflación del 3 por ciento así como un crecimiento económico entre un 2 y 3 por ciento.

Un tema donde va a concentrarse la atención de los analistas económicos tiene que ver con el gasto público del gobierno federal, una vez que el próximo año se realizan elecciones en el país y los políticos siempre tienen tentación de usar el presupuesto para ganar la contienda electoral, sobre todo cuando está en juego la Presidencia de la República. Al menos en el Estado de México ya se dio una probada de cómo se gastaron los recursos para retener el poder, modelo que se puede replicar a nivel nacional.

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