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Mirilla 05/09/2017

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El alcalde Héctor López Santillana presenta hoy su segundo informe de gobierno a los leoneses y será un buen ejercicio para valorar en su justa dimensión y sin apasionamientos político-electorales, los logros alcanzados y los desafíos que enfrenta una administración para resolver los problemas estructurales como la falta de infraestructura pública, movilidad, inseguridad, pobreza y marginación social entre otros.

Por una parte, hay un reconocimiento de la sociedad a los avances que se han alcanzado en materia económica y social reflejados en indicadores que construyen organismos independientes en materia de inversión, empleo, ingreso, reducción de pobreza, inversión pública entre otros. El rumbo está muy definido hacia la diversificación económica y la creación de infraestructura que permita el desarrollo de nuevos negocios que generen empleo y prosperidad.

Por otro, hay un reconocimiento a un problema que ha sido complicado resolver por los factores que inciden en su expansión y que tienen que ver con los índices delictivos y la percepción de inseguridad entre los leoneses. Los primeros pasos para limpiar las corporaciones policíacas, mejora la coordinación entre los tres órdenes de gobierno y atender la prevención social de la delincuencia están dados pero aún falta apretar.

En medio está la aplicación de un nuevo modelo de gestión gubernamental que se ha centrado en el combate a la corrupción al eliminar las políticas públicas discrecionales que tanto daño hacen a los leoneses y que sin importar el partido político, generan una gran desconfianza en la participación ciudadana. Los nuevos mecanismos e instrumentos que permiten la rendición de cuentas y la transparencia no están acabados ante el propio dinamismo de los trámites y servicios que otorga el municipio.

Uno de los aspectos más relevantes en la actual gestión municipal tiene que ver con la definición de un nuevo modelo de desarrollo de la ciudad, donde se quede atrás la visión de atender el pasado sin construir el futuro. En este esquema, la administración municipal le dio un giro al Implan para que se defina una nueva visión del León del futuro donde participen la mayor parte de actores sociales y dejar atrás el viejo modelo donde solamente unos cuantos definen las políticas y el destino de los recursos públicos a favor de sus intereses particulares y olvidando el bien común.

Ayer, en una entrevista que concedió el alcalde a nuestro compañero Ignacio Velázquez Loza, el alcalde se sincera y reconoce que la tarea no ha sido fácil porque priva una óptica mezquina en los grupos de poder establecidos en la política y en la economía, que a costa del beneficio colectivo buscan sus propios intereses. Este ha sido uno de los principales obstáculos en el buen curso del plan de desarrollo municipal que ofreció López Santillana a los leoneses en octubre de 2015, cuando asumió la presidencia.

En un balance general, el alcalde se siente contento por los logros que se han obtenido pero está consciente que no han sido suficientes, estos faltantes se deriva de los propios frenos que ha tenido que enfrentar desde las condiciones en que recibió la administración, los intereses que han tenido que enfrentar para profesionalizar el gobierno municipal hasta las presiones de grupos externos ligados al poder económico o político. Esto ha significado un enorme desgaste.

Por otra parte, luego de este martes, vendrán nuevos ajustes al gabinete de López Santillana y que tienen que ver con una evaluación profesional del desempeño de los funcionarios públicos que hoy están a su cargo. La evaluación es sistémica en donde se revisa el cumplimiento de los objetivos, la reglamentación, el ejercicio presupuestal, de los procesos aplicados y del desempeño en equipo.

Finalmente, hay un tema de interés público de cara al proceso electoral del 2018 y que tiene que ver con la posibilidad de su reelección. El alcalde tiene claro que se debe dar continuidad al proyecto de gobierno que arrancó a largo plazo, con él o otra persona al frente, y por eso se trabaja para dejar en manos de la sociedad esta tarea.

Ajeno a la grilla política, reconoce que la decisión final está en manos del partido y del proyecto político que se defina para la gubernatura del estado. Parte de los avances en su administración tienen que ver con la buena relación y apoyo que mantiene del gobernador del estado, Miguel Márquez, y que León no se puede dar el lujo de perder otros tres años con diferencias entre quien gobierna en la Casa Municipal y el Palacio de Gobierno del Estado.

El ejercicio de ser alcalde es desgastante, una ciudad con 1.5 millones de habitantes y los problemas estructurales que se enfrentan no es una tarea fácil, y menos cuando no hay factores adversos que permitan avanzar en un nuevo modelo de desarrollo que afronte los nuevos desafíos que vendrán en los próximos años. Por lo demás, si el partido permite su reelección o no, no hay interés en las medallas políticas solo en que las piezas se acomoden y se lo permitan.

ADIÓS
A pesar de la defensa a ultranza que ha hecho el director de Desarrollo Social, Daniel Campos Lango, sobre la aplicación correcta de los programas asignados a su dependencia, es decir, sin utilizarlos como plataforma electoral, es claro que tiene su propio proyecto político y en donde tendrá que decidir pronto si continua o no al frente de esa responsabilidad.

Al funcionario municipal ya le leyeron la cartilla, o se ciñe al cumplimiento de sus funciones administrativas de manera correcta o se va a continuar, fuera de la nómina municipal, sus propias aspiraciones políticas.

Al menos esa es la versión que circula en los pasillos de la Presidencia Municipal, donde no fue del agrado de los panistas que Campos Lango utilice los programas sociales para apoyar un proyecto electoral de quienes tienen aspiraciones por la gubernatura y la alcaldía.

Y fueron los propios integrantes del Ayuntamiento quienes lo acusaron de operar políticamente el pasado fin de semana, lo que se sumó a una serie de errores que ya se han cometido en otras ocasiones. El manto protector de partido no lo va a cubrir una vez que la Contraloría Municipal revise las cuentas de cada uno de los programas de desarrollo social que tiene asignados actualmente.

Ayer, el funcionario municipal dijo a los medios de comunicación que no hay ninguna queja de los comités de colonos como se denunció por el regidor del Ayuntamiento, José Luis Manrique. También negó que el personal a su cargo haya boicoteado la asistencia de beneficiarios de los programas sociales del municipio al informe de labores que ofreció el diputado federal, Ricardo Sheffield Padilla.

Defendió a uno de sus subdirectores y aseguró que no se condicionó la participación de los colonos al informe del ex alcalde, y reiteró su petición de que si alguien tiene una denuncia concreta, la presente ante la Contraloría Municipal. Esta dispuesto a separar a los funcionarios acusados para que la investigación llegue a fondo.

Pero Campos Lango tiene la obligación de sincerarse y definir de qué lado juega porque no puede seguir al frente de la dependencia que atiende a los grupos más vulnerables para sacar raja política, ya sea para él o para otros panistas, eso sí sería imperdonable en una administración que ha hecho un esfuerzo serio por combatir la corrupción. El uso de recursos públicos con fines electorales es corrupción.

CONTRAINFORME
Ayer, el Comité Directivo Municipal del PRI adelantó su pre-informe del segundo año de gobierno de la actual administración, en donde resumieron que la inseguridad, la falta de obra pública, el tráfico de influencias y el nepotismo regresaron con el PAN.

Asistieron el Secretario de Asuntos Jurídicos del Comité Directivo Estatal del PRI, Jorge Luis Hernández Rivera, en representación del líder estatal del partido, Santiago García López; la diputada federal, Bárbara Botello Santibáñez; los regidores del Ayuntamiento leonés, Norma Patricia López Zúñiga y Salvador Ramírez Argote, y el dirigente municipal del partido, Denny Méndez.

Entre los invitados estaban Martín Ortiz, Primo Quiroz, Verónica Barrios, José de Jesús Padilla, Ángel Arellano, Arturo Guerrero, Jacobo Cabrera, Alejandro Mares, José Cobián, entre otros priístas que integraron la pasada administración municipal por el PRI.

Se proyectaron tres videos a más de 200 asistentes al pre-informe, donde se resaltó el contraste entre la administración 2012-2015 y la actual, para detallar cada uno de los rubros donde el PRI señala que hay faltantes.

El regidor Salvador Ramírez Argote hizo un recuento sobre la incidencia delictiva, en especial en el tema de homicidios dolosos y robo a vehículo, para demostrar que en esta administración hay una mayor inseguridad. La regidora Norma Patricia López Zúñiga, hizo alusión a la poca inversión en obra pública y la desatención a los grupos más vulnerables, mientras que el presidente del PRI municipal, Denny Méndez, evidenció los escándalos de nepotismo y tráfico de influencias que se han registrado en este gobierno municipal.

El mensaje principal del PRI fue que esta administración ha fallado a los leoneses, lo que hace imposible que se repita otro régimen de gobierno por otros tres años en la ciudad; que los ciudadanos hoy tienen más elementos para comparar lo que hace cada partido y que es necesario mantener una oposición crítica contra las acciones de gobierno.

Según los ponentes, la situación que vive León hace prácticamente imposible que los ciudadanos refrenden su confianza por otros tres años a los panistas. Este es el contrapeso del partido que dejó de gobernar la ciudad hace dos años.

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