Inicio Columnas MI QUERIDA MARI… en tus 30 años:

MI QUERIDA MARI… en tus 30 años:

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         Hoy cumples 30 años, y ¡apenas lo puedo creer!… hace ése tiempo que fui Mamá por primera vez, ¡wow! ¡el mejor título que puedo tener!… entre muuuchas otras cosas, porque a él le debo el otro que ha llenado mi vida de tanta felicidad, ¡ser Abuela!.

         Pero me parece difícil creerlo, porque ¡no me parece que hayan pasado tantos años!… desde que tuve la bendición de llevarte en mi vientre, tenerte entre mis brazos y alimentarte de mi pecho… de verte sonreír por primera vez, de que me reconocías, de que dabas tus primeros pasos, de que me dijiste “Mamá”… de que fuiste al kínder,  hiciste amigas, olvidaste tus tareas, bailaste ballet, hiciste tu Primera Comunión, jugaste básquet, estudiaste mucho,  organizabas a tus primos… fuiste señorita, tuviste novio, te fuiste a estudiar fuera (y se me partió el corazón)… nos hacías trampillas, no te gustaba leer, tuviste amigos, no quisiste bailar el vals con tu Papá en tus 15 años, terminaste secundaria, luego prepa… después carrera; decías majaderías, hacías bromas; te hiciste novia, te pidieron, se casaron, nos hiciste Abuelos…

         Han pasado tantas cosas… que el tiempo, a una sola vez, parece largo y corto…

         Eres nuestra primera hija, aquella que abrió camino, aquella que estrenó tooodo:  nuestra Paternidad, las primeras sensaciones, los primeros vestidos, la cuna, las primeras sorpresas, los primeros sustos, las primeras tristezas, las primeras dudas, las primeras discusiones sobre tu educación, las primeras alegrías…

         Eres en la que hemos depositado  nuestras primeras ilusiones, nuestros primeros sueños y anhelos… pero también la que has cargado con nuestros primeros errores, frutos de la inexperiencia… eres la que hemos llenado de todas las responsabilidades y exigencias que, a veces, como lo entendimos más tarde, eran demasiado grandes para tu edad…

         Como todo en la vida, ser la primera tiene sus muchas ventajas y sus algunas desventajas…

         Ahora que te veo, ya toda una mujer, hecha y derecha, me doy cuenta que algo hicimos bien… que en algo ayudamos a Dios, en hacerte una buena persona… que alguien muy lindo le hemos dejado al mundo.

         Ya sé que estás “traumada” por llegar a 30 años… lo entiendo, porque a mí también me sorprende ¡tener una hija de esa edad! ¡ja, ja!.  Pero mi Princesa hermosa, ¡disfrútala! ¡estás realmente (y mira que te lo dice una persona que se está acercando a la “tercera edad”) en una de la mejores épocas de la vida! ¡estás entrando a tu culminación física, mental, emocional, espiritual! ¡vas totalmente hacia  la plenitud de la vida!  ¡la década de los 30 a los 40 está llena de cosas lindas, aventuras, desafíos, logros!.

         El Buen Dios nos ha llenado de bendiciones con tu vida, las de tus hermanas y, ahora, con la nieta… ¡eres  un sol que, desde siempre, ha iluminado nuestras vidas!.

 Ahora mi Niña hermosa, ¡vuela alto! ¡logra tus objetivos! ¡sigue ayudando a la gente! ¡sigue riéndote y gozando a tu esposo, a tu hija y a tu vida!.

Te adora:

Tu Mamá:

MARI AGUADO DE CUADRA.

León, Gto., a 12 de mayo del 2019.

desdemihogar@hotmail.es

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