Si repasamos los crímenes reales que han cimbrado a la sociedad, los asesinos serán siempre los que despiertan más fascinación y morbo… pero no se debe pasar por alto a los buenos de la historia, quienes luchan contra el crimen y la injusticia y sus vidas parecen extraídas de cómics o películas.
Una de ellas es la abogada Marcia Clark, cuya vida conviene recordar este mes, que se conmemora la lucha de las mujeres en todo el mundo.
Superación
Marcia Rachel Clark nació el 31 de agosto de 1953. Hija de un padre isrelí y educada como judía ortodoxa, a los 17 años sufrió un abuso sexual, lo que lejos arruinar su vida la motivó a estudiar Derecho y así impedir que otras mujeres padecieran lo que ella.
Fue así como llegó a la Universidad de California (UCLA) y obtuvo su doctorado en Leyes. Comenzó a trabajar en el Ayuntamiento de Los Ángeles en 1979 y su ascenso fue meteórico: para 1981 ya era fiscal.
Su primer gran caso vino en 1991, cuando un loco de nombre Robert John Bardo asesinó a la hermosa actriz Rebecca Schaeffer.
Bardo la había acosado durante años, y al no obtener respuesta, la asesinó de un balazo a las puertas de su casa en Hollywood. Evidentemente, el asesino fue llevado a juicio y Marcia logró no solo que lo encerraran a cadena perpetua, sino que se promulgaran unas estrictas leyes antiacoso en California.
Pareciera que las celebridades seguían a Marcia Clark, pues en 1995 sería la fiscal del juicio más famoso de los años noventa y casi todo el siglo XX: El caso O.J. Simpson.
El caso O.J. Simpson
La noche del 13 de junio de 1994 se encontraron los cuerpos de Nicole Simpson y su amante Ron Goldman. La mujer era esposa del famoso jugador de color de futbol americano Orenthal James Simpson, conocido como O.J.
La mujer había sido asesinada con demasiada saña: le abrieron una vértebra y se podía ver la laringe. Nicole se intentó defender, pero todo fue infructuoso. La escena del crimen fue descubierta por el oficial Mark Fuhrman y con evidencias servidas para llevar, pues no podía haber otro responsable sino Orenthal.
Después de una persecución por el freeway de Los Ángeles digna de cine de Michael Bay, Simpson fue detenido y llevado a juicio. El caso fue la delicia de los medios, pues podía entrar en todas las secciones: era Espectáculos, era Policía, era Deportes, era Sociales y era Internacional.
La fiscal sería Marcia Clark, quien tenía una trayectoria muy merecida y experiencia con celebridades, y parecía tener todas las de ganar, pero el circo perpetrado por los abogados de Simpson estaba servido.
En primer lugar, Se afirmó que había un complot racista contra O.J. y luego se hizo alusión a pruebas de ADN. En realidad, el único complot fue hacia Marcia, que fue víctima de falacias ad hominem (aquella en la que se juzga a la persona y no los argumentos) y prejuicios machistas que la criticaban por el simple hecho de ser mujer.
El 3 de octubre de 1995 todos los periódicos del planeta, incluido El Heraldo, publicaron que O.J. Simpson era inocente, hecho que hasta el día de hoy se discute, pues el desempeño de Marcia Clark y su colega Christopher Darden, fue impecable. Desgraciadamente el culto a la celebridad, tan propio de Hollywood, le ganó a la justicia.
FUTURO
Cualquiera hubiera creído que tras perder el juicio más mediático del siglo XX, Marcia fracasaría en la vida y caería en un espiral de depresión… pero no fue así. Hoy en día es comentarista en temas legales para la CNN y una excelente escritora de novelas de misterio. Su vida y obra han servido de inspiración para crear series televisivas como “The people vs O.J. Simpson” y “The Fix”. Su fanpage de Facebook tiene más de 20 mil seguidores. En suma, es una fiscal de la que muchos deberían aprender.
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