Las noticias viajan prácticamente a la velocidad de la luz.
Tenemos infinidad de versiones entre aquellos que narran los sucesos y los que las reciben.
Una crónica puede tener infinidad de versiones. Es modificada por el sujeto que la comunica de acuerdo con sus vivencias.
Hay, dentro de la noticia, hechos reales, sin lugar a duda, pero muchas veces exagerados, distorsionados, mezclados con datos ficticios que circulan de boca en boca, de Whatsapp en Whatsapp, Instagram, Facebook, correo electrónico, prensa radio, televisión e internet.
Hoy la noticia de carácter MUNDIAL y que esta en la lista numero 1 en todos los centros informáticos y de redes sociales es el Coronavirus.
Hace un par de días, tuve que hacer una corta parada a una gasolinera para cargar el hidrocarburo que hace funcionar mi automóvil. Mientras esperaba, el despachador del combustible y yo, iniciamos la conversación en algo que ya han de imaginar.
¡Por supuesto!
Me dijo: Disculpe señor, soy Pablo T.: ¿Cómo ve lo del famoso Coronavirus?
Sinceramente le contesté, que hasta el momento no había tenido contacto con ninguna persona que mostrara síntomas relacionadas con esta enfermedad.
Entonces, continuó, ¿Será una leyenda urbana?
Sorprendido y extrañado dije:
– ¿Cómo?
Si, contestó: Todos hablan de él, pero aquí, nadie lo ha visto. Ni amigos o, vecinos.
-Concluyó.
Otro señor que estaba pagando, escuchó y dijo: yo vengo de San Diego, allá, se habla de muchas personas con el virus, pero ni vecinos, familiares o amigos han estado enfermos. Acabo de llegar a León y aquí tampoco he tenido noticias de familiares o conocidos con esta enfermedad.
Me hizo reflexionar.
Probablemente, como mencionan algunos videos en las redes, tenemos una distancia de 3 a 4 semanas con aquellos que ya tienen casos graves.
-Aquí no, aún…no.
Tal vez, solo tal vez, todos estamos tomando las medidas adecuadas de aislamiento siguiendo los cinco pasos promovidos por la Organización Mundial de la Salud:
1.- Lavarse las manos. 2.- Cubrirse con el interior del antebrazo y brazo (codo) al toser o estornudar. 3.- Evitar tocarse la cara. 4.- “Susana” distancia 1.5 m. 5.- Si te sientes mal quedarse en casa.
La verdad muchas personas lo están siguiendo.
El trafico en nuestra ciudad ha disminuido y bastante.
Las noticias han provocado desde precaución hasta angustia en la mente de muchos mexicanos y, muchas personas están en cuarentena impuesta por ellos, no por las autoridades. La industria restaurantera y de servicios (tiendas de autoservicio) han puesto en marcha un plan de contingencia.
Aunque es indudable el riesgo que tenemos por contraer la infección y las consecuencias del padecimiento, con afección pulmonar grave (en todos los grupos de edades), es necesario tener calma.
Estos riesgos son semejantes, en ciertos aspectos, a los causados por AH1N1 (orthomyxovirus), ébola (Filovirus), influenza estacional (gripe estacional A, B.), dengue (arbovirus, más de 100 millones de casos al año), zika (flavivirus) o, sarampión (paramixovirus).
Ninguno de ellos ha provocado el pánico y estado de guerra en el cuál vivimos hoy.
Necesitamos, sí, estar informados, pero evitar trasmitir información sin sustento y verificar que sea verídica, para no decaer o, entrar en pánico.
Las epidemias de gripe estacional, por sí solas, pueden llegar a causar hasta 5 millones de casos de enfermedades graves y unas 650,000 muertes en todo el mundo.
Aunque ustedes no lo crean posible, el pensamiento es energía y esa energía es tan poderosa que puede crear situaciones graves sociales.
Mucho más penosas y desastrosas que este virus.
Debemos estar unidos y seguir el ejemplo de muchos leoneses y guanajuatenses que, para evitar un colapso financiero, se están asociando en una cadena de personas para promover diversos tipos de servicios, de tal forma que con el apoyo simultáneo estimulan la economía.
Puedes hacer una cadena en familia para promover el apoyo entre ustedes y vecinos. Trasmitir información adecuada, tomando en cuenta que no importa que tipo de virus, muchas personas independientemente de su edad y por problemas de salud de cada una de ellas, pueden contraer una enfermedad que los debilite.
Mientras tanto, debemos tomar en cuenta que, no es el virus el problema, es que el hombre lo convierta en una enfermedad mas seria y grave que el virus: el miedo.
Hay que recordar que hay enfermos, no enfermedades.
Tal vez en el futuro esto se convierta en una Leyenda Urbana, y como todas ellas, tendrá un cierto estigma de una teoría de conspiración, al tener el impacto político, social o económico.
Mientras tanto, ¿en qué zona quiero estar en estos momentos?
En la de miedo, contagiando emociones y envió todos los mensajes sobre Covid-19. Haciendo compras de pánico y provocando caos e inseguridad.
En la zona de aprendizaje, tomando conciencia de la situación, verificando la información antes de divulgar datos, controlando de mis emociones.
En la zona donde obtengo mas valor que es la de crecimiento, viviendo el presente. Siendo empático. Controlando mis emociones. Adaptándome a los cambios, pensando en los demás y buscando como ayudar. Encontrando soluciones y no problemas.
¡Hasta la próxima!
