Estamos ante un cambio de paradigma, la evolución política que ha sufrido el país, con el triunfo de Morena en la pasada elección federal, trastoca el escenario en León y en el estado.

Los partidos políticos y los actores que pretendan competir por los votos de los ciudadanos, en el 2021, tienen que comprender esta nueva era de hacer política, de lo contrario, estarán sentenciando su fracaso, y muchos de ellos escribiendo su epitafio.

La parte inicial de la percepción ciudadana es el municipio, es a quien se le atribuye lo bueno o lo malo, es quien garantiza o condena el triunfo; por eso, lo primero que nos preguntamos ¿cómo vivo en la ciudad? ¿Realmente estoy satisfecho? ¿Puedo vivir mejor?

Entonces, he aquí la importancia del tener que responder ¿vivimos, en León, cada día mejor?

En la medición actual, propuesta por la OCDE, donde se sustituye el considerar solamente el indicador de la riqueza per cápita como muestra del nivel de vida de una población; es que debemos considerar el indicador compuesto de “calidad de vida” del habitante de León, para tal efecto.

Para poder comenzar en León, con el cambio requerido, y poder tener la información de cómo estamos realmente evolucionando en nuestra calidad de vida, debe iniciarse desde raíz, en La planeación.

Esto es importante por dos razones: su primacía (es decir, la posición que ocupa en la secuencia de las funciones administrativas) y su transitividad (como una actividad que penetra y afecta todas las funciones y la organización total). ¿Quién hace la planeación en León? El Implan. El grave problema que tiene, es que ni el Plan Estratégico 2030, ni el 2040 (versión actualizada) lo contempla.

Este documento toral, carece de una visión integral/transversal, adolece de indicadores y objetivos, no menciona el cómo lograr la visión que propone, no tiene proyectos por estrategia, está falto de datos en el diagnóstico y es de una pobreza conceptual notoria.

También te puede interesar:  El ausente 'Ojo Clínico'

Se requiere de un plan prospectivo estratégico que identifique e integre la comunidad, educación, salud, satisfacción de vida, balance trabajo/vida, vivienda, ingreso, trabajo, seguridad, medio ambiente y estilo de gobierno; con metas estratégicas en cada una de ellas e indicadores de evaluación por rubro, apoyado por un plan de gobernanza y soportados en proyectos específicos por área.

Esta clase de documento, se generará hasta que el Implan deje de ser usado como fuente de información privilegiada por sus consejeros y sea puesto a trabajar con el rigor técnico que merece.

Al no tener obras y políticas públicas con diseño de impacto transversal, la percepción de inseguridad (por mencionar uno de ejemplo), será muy difícil que baje del 83.5% (junio 2019, ENSU-INEGI) de la población mayor de edad.

Por falta de planeación adecuada, la Secretaría de Seguridad Pública, no da los resultados que exige la sociedad, por eso, para el 74.5% de los leoneses creemos que la inseguridad estará, en el mejor de los casos, tan mal como ahora, o peor. Y por eso, el 37.7% de los hogares en León, han sufrido de robo.

Si analizamos contaminación ambiental, trasporte y movilidad, servicios municipales, agua potable, eficiencia y trasparencia del gasto público, los números no hacen diferencia.

No importa las encuestas sobre honestidad que indican que Héctor López Santilla es el mejor presidente municipal de México, lo que debe importar, realmente, es que para el 71.4% (junio 2019. ENSU-INEGI) de los leoneses, consideran que es poco o nada efectivo en resolver la problemática que sufrimos.

¿Vivimos, en León, cada día mejor? No para mí.

ESCRIBE UN COMENTARIO