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La toma del poder por el Ejército

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Decíamos ayer, en el mes de Noviembre del año 2011 afirmé en una entrevista como abogado postulante de la materia penal que era necesario más adiestramiento a fuerzas policiales, que las instituciones debían fortalecerse para preservar la democracia porque de no hacerlo así, cada día serían más los que incumplieran la ley y que vislumbraba tempestades amargas en donde imperaría la anarquía dentro de la sociedad, sólo como colofón a este comentario quiero mencionar que en el Estado de Nuevo León en ese entonces, se daba muerte a las puertas del Tecnológico de Monterrey a dos estudiantes, que según las autoridades fueron confundidos con narcotraficantes, triste historia.
Seis años después estos son los hechos: Guanajuato, ocupa el segundo lugar nacional en tomas clandestinas, es decir en lo que tiene que ver con el robo de combustible en el año 2016, la ordeña de 108 tomas que se consideraban en el año 2010 se incrementaron a 4,184.
El Gral. de brigada Arturo Velázquez, se refirió a estos hechos de la siguiente manera “son como 800 kilómetros de ductos en el Estado, es imposible tener una autoridad a cada 100 metros”. Cabe resaltar que Puebla, donde se vive un enfrentamiento con los huachicoleros es quien ocupó el primer lugar en esa encuesta.
En cuanto a homicidios, el secretariado ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), refirió que entre los 12 estados con la tasa más alta de homicidios dolosos superior a la tasa nacional de 1.74 se encontraba en primer término a Colima con 11.63, siguiéndole Baja California Sur 6.79, Guerrero 4.57, Chihuahua 4.2 y en el doceavo lugar Guanajuato con 1.76.
Siguiendo este hilo conductor, el Sistema Nacional mencionado establece que en Guanajuato cuatro de sus municipios, como lo son Acámbaro, Pénjamo, Salamanca y Celaya, se encuentran dentro de los más violentos en este renglón; destaco que en León, tan solo en el mes de Enero del año 2016 se perpetraron 32 homicidios dolosos.
En esta tesitura vinieron las posibles soluciones, las autoridades afirmaron que con motivo de los homicidios en comento se incorporarían 250 elementos más a las fuerzas de seguridad pública del estado; nuestro alcalde, Lic. Héctor López Santillana ponderó a su nuevo director de Policía José Carlos Ramos, afirmando que habían bajado los índices en delitos de fuero común.
La entrega del poder: la autoridad estatal junto con la autoridad militar confirma la construcción de una base militar en Irapuato, que albergará 3000 elementos que se conocerán como Brigada Militar, con un costo estimado de 400 millones de pesos.
Por lo que se ha dicho, esta base militar, se equiparará a la construida en el municipio de Apodaca, el cual tuvo un costo de 420 millones, financiado en un 33% por empresas como FEMSA, Soriana, CEMEX, ALFA y otras, y el resto por el gobierno federal y los gobiernos de Nuevo León, Tamaulipas, S.L.P y Coahuila, contando con áreas deportivas, alberca, talleres, etc. Y que fue inaugurada el 19 de Febrero del año 2016.
Elementos contradictorios: el proyecto que iniciará el 8 de Mayo del 2017 terminará su construcción, por lo menos dentro de un año, es decir en Mayo del 2018, esto tomando en cuenta el punto de comparación con Nuevo León.
En este tenor, estamos ante un acontecimiento futuro e incierto, es decir, que no sabemos si se va a construir o no en este año, debido a que son notorios los cambios de decisiones sobre este rubro en el tema de la seguridad, pero lo más grave es que si estamos hablando de que el Ejército vendrá a apoyar con 3000 elementos, será hasta dentro de un año, por lo que surge la gran interrogante: ¿mientras tanto, qué? ¿Quién nos va a garantizar que se detengan en este momento los robos a transeúntes o casa habitación, robo con violencia a vehículos y homicidios? También hago hincapié en que estoy hablando de delitos dolosos, y habrá que resaltar que también hay delitos culposos, por consiguiente, lo más lamentable es que este programa, es a largo plazo y en este caso lo que se ocupa es que aquí y ahora se den resultados inmediatos porque parece que las autoridades buscaron la puerta más fácil, entregarle la estafeta a los militares para que vengan a salvar el barco de la paz y tranquilidad pública que le corresponde a las autoridades civiles tanto estatales como municipales. Lo cual, pongo en tela de juicio con todo el respeto que me merece la fuerza castrense porque, como lo manifesté al inicio, no han resuelto el problema de la ordeña de los ductos en donde se están robando en plena luz del día la gasolina, y el cual es un tema federal que le incumbe directamente.
La interrogante es, si en Nuevo León con la construcción de su base militar han terminado con la ola delincuencial que viven nuestros hermanos regiomontanos, y la respuesta es no, sigue habiendo homicidios, robos, extorsiones, etc. Además habrá que ser claros, los 400 millones que se destinarán del erario, que es dinero del pueblo es sólo para comenzar porque obviamente los 3,000 o 3,200 elementos tendrán sus uniformes, equipos de combate, tanques, patrullas y sus tres comidas, igual que sus sueldos y prestaciones de ley, por lo que estamos hablando de que, como ya lo expresó el Secretario de Gobernación, Osorio Chong, los Estados deberán hacerse cargo posteriormente de estos gastos.
Los pobres seguirán siendo más pobres, se apostó a la represión, más no a la prevención del delito, se olvidaron los sistemas de inteligencia, programas preventivos, alta tecnología, infraestructura, etc. En suma, observamos que el gobierno del Estado bajó los brazos, entregando el poder a los militares, ojalá que el pueblo no le cobre la factura como sucedió en el gobierno de Calderón Hinojosa después de su sexenio y que su partido fue desplazado a la tercera posición como fuerza política en México y perdió las elecciones a la presidencia de la República.
galvantorres33@hotmail.com

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