CONVOCATORIA
En el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, que encabeza Enrique Ochoa, tienen lista la convocatoria para la selección de candidato a la gubernatura en Guanajuato aunque todavía falta que definan a su candidato de unidad y por lo que declararon esta semana el senador Gerardo Sánchez García y la diputada federal Bárbara Botello Santibáñez, todavía no logran un consenso.
En el PRI creen que tienen posibilidades de recuperar la gubernatura de Guanajuato tras un cuarto de siglo que fueron sacados del Palacio de Gobierno tras la famosa concertacesión entre Carlos Salinas de Gortari y Diego Fernández de Cevallos, cuando alegaron fraude electoral en contra de Vicente Fox Quezada, siendo el beneficiario de ese acuerdo Carlos Medina Plasencia quien fue designado gobernador interino tras no asumir el cargo Ramón Aguirre.
Históricamente, ese partido se desdibujo en los siguientes sexenios ya que no estaba preparado para ser oposición y ante las constantes pugnas internas nunca se llegó a conformar un proyecto competitivo que les abriera la posibilidad de convertirse en una alternativa para los electores; Guanajuato fue una de las entidades que se convirtió en uno de los principales bastiones del PAN, junto con otras entidades del norte del país, y tuvo su clímax cuando el entonces panista Vicente Fox se convirtió en Presidente de la República y sacó al PRI de los Pinos en el año 2000.
Efectivamente hoy existen condiciones distintas para el PRI dado que hay varios actores políticos que tienen interés en encabezar la candidatura a la gubernatura de Guanajuato, están por ejemplo, Gerardo Sánchez García, Miguel Ángel Chico Herrera, Bárbara Botello Santibáñez, José Luis Romero Hicks y hasta Javier Aguirre Vizzuett, quienes han levantado la mano para decir que quieren competir en la elección de este año.
En la elección estatal pasada, Juan Ignacio Torres Landa estuvo cerca de conseguir la hazaña de ganar Guanajuato pero se quedó a pocos votos de conseguir su objetivo aunque con la alianza con Botello Santibáñez, logró recuperar León, la joya de la corona del PAN desde que Carlos Medina Plascencia fue electo alcalde.
Gerardo Sánchez García ha sido uno de los políticos que trazó la ruta para conseguir la candidatura al gobierno de Guanajuato desde hace seis años cuando llegó al Senado de la República; tomó las estructuras del partido y colocó a uno de sus seguidores como presidente del Comité Directivo Estatal, Santiago García López, ante la férrea oposición de otros grupos que también tenían en la mira este proceso electoral como el embajador de México en Uruguay, Francisco Arroyo Vieyra; el senador Miguel Ángel Chico Herrera, quien perdió con Juan Manuel Oliva Ramírez su oportunidad como candidato y el proyecto político de la diputada federal, Bárbara Botello Santibáñez. Recientemente se sumaron a la lista José Luis Romero Hicks, a través de la Fundación Colosio, y el ex delegado de la Segob en Guanajuato, Javier Aguirre.
Cada uno de estos actores políticos, por su parte, han seguido una línea discursiva para dinamitar el ánimo de los guanajuatenses con un tema complejo y sensible para los ciudadanos en los últimos meses: la creciente inseguridad que se vive en el estado. No hay foro o entrevista, en donde cada uno de ellos deje de lado los señalamientos críticos sobre este asunto a pesar de que las autoridades estatales y el PAN han defendido que se trata de un fenómeno nacional y en donde existe corresponsabilidad de las autoridades federales, una vez que los principales delitos que se registran en la entidad tienen que ver con la delincuencia organizada, tráfico de drogas, robo a combustible y homicidios dolosos.
Eso sin mencionar que el virtual candidato a la gubernatura del PAN, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, ha sido el ‘villano favorito’ de los priistas respecto a cuanto problema se vive en la entidad, ya sea el tema de rezago social, el uso indebido de recursos públicos para favorecer su proyecto político y hasta por la pérdida del estadio León. Es una línea discursiva consistente que se refuerza con denuncias penales ante la PGR sin olvidar las acusaciones ante los órganos electorales.
También han hecho alusión al tema de corrupción con casos relacionados con la compra de terrenos para la empresa automotriz Toyota; la licitación de compra de medicinas; el desvió de recursos a precampañas políticas entre otras acusaciones sin que se haya demostrado fehacientemente tal uso indebido del dinero público.
Bajo este contexto, el PRI organizó un ataque sistemático al PAN-Gobierno con miras a posicionar su proyecto político para el proceso electoral en puerta y minar la preferencia de los electores sobre el proyecto panista, que seguramente encabezará Rodríguez Vallejo. Pero olvidó resolver sus propios conflictos internos, que no han podido ser conciliados a pesar de que el presidente nacional del partido tricolor prometió que habría unidad y recursos para elaborar un proyecto competitivo que les ayude a ganar las elecciones a gobernador.
Este es el principal problema que va a enfrentar el PRI en las semanas siguientes a partir de que se publique la convocatoria para la elección de candidato a gobernador porque ninguno de los aspirantes van a ceder su lugar al compañero que tenga más posibilidades de recuperar terreno para su partido.
Ayer, por ejemplo, estuvo el dirigente nacional del PAN en León, Damián Zepeda Vidales, y reiteró que Guanajuato es una de las entidades prioritarias para ese partido y acrecentar los votos para la elección presidencial. Se mostró abiertamente el respaldo al virtual candidato del PAN, Rodríguez Vallejo, a quien se defendió del ataque sistemático del PRI en los últimos meses una vez que tiene abierta una carpeta de investigación ante la PGR por presuntos delitos electorales.
Guanajuato tiene una importancia relevancia para ambos partidos pero más para el PRI porque su candidato a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribreña, necesita que el PAN no gane aquí para poder tener más posibilidades de continuar con el proyecto de Enrique Peña Nieto. Es un candidato que no ha logrado tener un crecimiento como quien será el candidato del Frente, Ricardo Anaya, y mucho menos se le ven posibilidades de rebasar al candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador.
Los priístas guanajuatenses están en una encrucijada porque si designan un candidato de unidad y no logran un acuerdo para sumar a los perdedores, seguramente se reflejara en los resultados electorales con una nueva derrota. La convocatoría del PRI está programada para este domingo, luego de que el 12 de diciembre ofrecieron publicarla, pero el jaloneo está fuerte y no se ve cómo van a resolver sus propios conflictos de interés internos.
El PRI podría decir adiós a las posibilidades de ganar la gubernatura antes de tiempo, depende del sentido de la convocatoria para seleccionar a su candidato, porque eso de tener un candidato de unidad será prácticamente imposible a pesar de que son disciplinados y todos digan apoyar el proyecto de Peña Nieto para el 2018. Gerardo Sánchez García o José Luis Romero Hicks serían los más adelantados aunque sin descartar una tercera opción, donde la baraja podría ser más amplia.
