DILEMA
Todo parece indicar que el diputado federal del PAN, Ricardo Sheffield Padilla, será obligado a bajarse de sus aspiraciones por la candidatura de la presidencia municipal de León aún cuando el senador Fernando Torres Graciano, quien cedió en su búsqueda por la candidatura a la gubernatura para dejar el paso libre a Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, haya mencionado que apoyaría al ex alcalde que gobernó el periodo 2009-2012.
Hay varias aristas que tienen en un dilema a quienes van a tomar la decisión para la designación directa de su candidato a la alcaldía de esta ciudad, cargo que ocupa Héctor López Santillana, y quien desde que aceptó la invitación del gobernador del estado, Miguel Márquez, para ser su candidato en 2015 planteó que era necesario un proyecto de largo plazo para recomponer la situación del municipio, es decir, que implicaba ir por un primer periodo y enseguida postularse por una elección consecutiva.
A este primer elemento, hay que agregar que el método de selección que propuso el PAN estatal al Comité Ejecutivo Nacional en la elección del 2015, favoreció al ex alcalde Sheffield Padilla, quien cedió su lugar a López Santillana bajo un acuerdo entre Gustavo Madero, Gerardo Trujillo y Miguel Márquez.
Entonces, Sheffield Padilla no aceptó la candidatura a diputado federal plurinominal sino que hasta ofreció sumarse a la campaña de López Santillana con la búsqueda del voto entre los ciudadanos porque era el personaje más reconocido en las encuestas que elaboró el CEN y el Comité Directivo Estatal del PAN. Humberto Andrade Quezada se bajó antes de la contienda y el ex alcalde superó con creces a sus otros competidores, entre ellos, Éctor Jaime Ramírez Barba y el propio Diego Sinhué Rodríguez Vallejo.
El argumento que reveló años después Sheffield Padilla, era que el propósito en esa elección era recuperar León y que él no iba a ser un factor para que se volviera a perder el municipio debido a que el PRI era gobierno en León y en la Presidencia de la República; es decir, aceptó ceder su lugar al alcalde actual para evitar una fractura interna en el PAN que los llevara a perder por dos periodos consecutivos la elección municipal. La presidenta municipal ya había vencido al panista Miguel Ángel Salim en 2012.
Entonces la alcaldesa Bárbara Botello Santibáñez había promovido a Martín Ortiz como el candidato más viable, pero en el camino se cruzó el exsecretario de salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, con una propuesta cuasi ciudadana en alianza con el PVEM, lo que derivó en una falta de apoyo de las bases priistas y a la postre la derrota del médico frente a Héctor López Santillana, quien había dejado la cartera de la Secretaría de Desarrollo Económico Sustentable del Estado para ir como candidato emergente.
Ahora, las condiciones son distintas debido a que el alcalde ya ratificó que quiere ir por la reelección consecutiva bajo un proyecto atractivo para los ciudadanos de continuidad, en un entorno complicado en materia de seguridad pública y una serie de divergencias en el PAN respecto a si es viable o no apoyar esta aspiración.
A este factor se le suma que existen otros interesados en el municipio como Ricardo Sheffield Padilla, Éctor Jaime Ramírez Barba, Alejandra Gutiérrez y hasta Juan Carlos Muñoz, todos ellos con cargos como legisladores. Eso sin sumar que le han ofrecido esa candidatura a personajes como el presidente del PAN estatal, Humberto Andrade Quezada, quien reiteradamente la ha rechazado, o al mismo senador Fernando Torres Graciano como premio de consolación por ceder su interés por la gubernatura.
El problema radica en dos puntos fundamentales que se han analizado en el CEN y el comité estatal, los leoneses no están muy a favor de la reelección por una cuestión de cultura histórica, se ha crecido con la idea desde la revolución de que debe haber sufragio efectivo y no elección consecutiva de quienes ocupan cargos públicos y porque el PAN cerró la puerta a la competencia interna y será por designación directa la candidatura.
Sheffield Padilla ha insistido en que es el mejor posicionado frente al alcalde que ha sostenido que va por la reelección y a esto se suman otros intereses que no ven a ninguno de los dos como una opción viable para sumar votos y apoyos a Ricardo Anaya y en donde pudiera surgir otro candidato.
El problema de no abrir los procesos a la competencia interna en los partidos es que sólo unos cuantos definen una candidatura sin dar posibilidad al razonamiento ni al uso de herramientas modernas para colocar al personaje más capaz de afrontar el reto que tiene una ciudad como León, la cuarta más importante en el país.
En el camino quedan igual de divididos por el método democrático o por el de designación directa, la diferencia radica en que en uno se adquiere la fuerza del respaldo de la militancia para movilizarla a ganar la elección y en otro se desalienta la participación en las campañas políticas y hasta se genera el riesgo de perder.
El diputado federal Sheffield Padilla va a insistir en la candidatura a la presidencia municipal, dice que va a pelear por la vía legal el derecho a participar en el proceso y a la par ha tenido acercamientos con otros partidos de oposición, quienes le han ofrecido ir como su propuesta para este proceso electoral. Ayer, a través de las redes sociales ratificó que va derecho y no se quita, porque nadie lo ha descartado por ahora.
Quienes no quieren que sea el candidato, empezaron una operación en el partido, entre las cámaras empresariales y otros organismos intermedios para desanimarlo de sus aspiraciones. La lucha política se puede desbordar si el PAN no resuelve el dilema que tiene hoy frente a dos proyectos internos distintos.
MENTIRAS
Diego Sinhué Rodríguez Vallejo está seguro que las acusaciones de Morena ante la PGR no van a prosperar debido a que son señalamientos que no tienen ningún fundamento jurídico y son un invento más de ese partido que quiere conseguir en tribunales lo que nunca lograría en las urnas en este estado.
El precandidato a la gubernatura del PAN ha explicado en corto y en público que desde agosto del año pasado, tanto el PRI, PVEM y Morena han interpuesto denuncias en su contra por un presunto uso de recursos públicos para favorecer sus aspiraciones electorales, situación que ya fue investigada por los órganos electorales y en donde se concluyó que es inexistente el delito.
De manera categórica ha sostenido que son mentiras y que la razón jurídica se la han otorgado, tanto el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato, el Tribunal Electoral del Estado y los tribunales federales, en donde la resolución ha sido la misma: la exoneración.
Desde su punto de vista, además de la denuncia que interpuso Morena ante la PGR, hay otra pendiente de resolución que realizó el PRI, es una averiguación más que tiene como propósito enrarecer el ambiente político en Guanajuato, puesto que los partidos opositores al PAN quieren ganar en tribunales lo que no pueden hacer con el voto de los ciudadanos.
Por otra parte, dice sentirse tranquilo y que estará dispuesto a acudir ante cualquier autoridad para demostrar una vez más que es falsa la acusación que le han hecho; que son inexistentes los hechos denunciados y que es una mentira más que será corroborada ahora por la PGR.
Tan seguro está que ni siquiera habría una prueba que cumpla con los criterios que se marcan en la ley para la integración de una averiguación; sólo se han aportado contenidos de páginas electrónicas en donde no se prueba nada de lo que se acusa como uso de recursos públicos de manera ilegal.
Aún cuando sea una cortina de humo, Rodríguez Vallejo debería comprender antes de iniciar formalmente su campaña política que aún cuando los ciudadanos busquen que los partidos y sus candidatos ofrezcan campañas de altura y propuestas, sin descalificaciones ni mentiras, no siempre es así y debe estar preparado para los peores escenarios porque será objeto de nuevos y más ataques en su contra, en una batalla electoral que aún no ha comenzado.
ESCALADA
Todo parece indicar que los casos de violencia, homicidios dolosos, relacionados con la delincuencia organizada en León, no van a ceder, aún con la estrategia operativa y de inteligencia que han aplicado las autoridades recientemente, además de los ajustes que se han realizado a la propia Secretaría de Seguridad Pública.
En los últimos días se han registrado una serie de hechos delictivos que derivan con el asesinato de personas, en su gran mayoría, que presumiblemente están vinculadas a las bandas del crimen organizado. Esta es una terrible realidad a pesar del discurso y respuesta gubernamental al problema.
A propósito de este asunto, hay tres declaraciones que llaman la atención y que se dieron por personajes relevantes en el ámbito público y social de León, porque permiten entender el contexto bajo el cual se registra esta terrible situación en nuestra ciudad.
La primera, la que realizó el Arzobispo de León, Alfonso Cortés Contreras, quien consideró que este aumento de la violencia no es exclusivo de la ciudad y que deriva de una condición donde la impunidad, la ignorancia y la pobreza son el caldo de cultivo para reproducir esta condición de inseguridad y rompimiento de la paz social. Sin tomar en cuenta otros argumentos ideológicos o católicos.
Luego, el Secretario de Seguridad Pública del Estado, Alvar Cabeza de Vaca, se refirió a la respuesta aplastante que tendrá el gobierno ante los ataques armados a los policías ministeriales que participaron en un operativo, donde uno perdió la vida y otro resultó gravemente lesionado, lo que anticipa que la violencia no cederá por ninguna de las partes.
Finalmente, el alcalde Héctor López Santillana aprovechó un foro ante grandes figuras deportivas de la ciudad y un centenar de jóvenes para insistir en que deben alejarse de las drogas, legales e ilegales, que envenenan su mente y cuerpo. Recordó cómo hace algunas décadas León era una ciudad tranquila y con un número muy bajo de delitos y sobre todo de actos violentos de barbarie, y ahora cómo se transformó la realidad social y el entorno con una mayor presencia de criminales que arrebatan las oportunidades de vivir sanos a miles de personas.
El reto que se tiene enfrente es enorme y complicado porque depende básicamente de lo que cada quien haga en lo particular y dentro del núcleo familiar, sin que eso represente una excusa a las autoridades que tienen como primer mandato la seguridad de los ciudadanos, y porque no ha habido una cruzada general por la paz y la convivencia social.
Ante los hechos violentos con los que arrancó el 2018 no queda otra que cada quién, desde su ámbito de responsabilidad, respete la ley y la sana convivencia antes de que esto se desborde aún más.
