Tal vez la historia nos parezca aburrida, aburrida porque el maestro solo nos daba cuestionarios. Aburrida porque las imágenes en los libros de texto son de personas que fallecieron hace mucho tiempo. Aburrida más bien porque nadie nos cuenta la historia como es. Aburrida porque parece tan lejana.

Para Isabel Revuelta Poo maestra en Historia del Arte no fue así, aburrida era la palabra que nunca iría en la misma oración que con la palabra historia.

Su interés comienza  desde la universidad. Estudió relaciones internacionales para darse cuenta que siempre le apasiono la historia.

“Me gustaba escribir de historia. Entonces decido estudiar historia del arte. Entre a trabajar en el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Empecé a descubrir y escribir sobre México. Al principio eran investigaciones que me pedían por ejemplo: La historia de los timbres en México. Después por la historia de la cerveza y es así que me doy cuenta que trabajando con CONACULTA, Bellas Artes, Patrimonio Cultural hacía mucha falta dar esto a los jóvenes y entonces fundé una catedra en la Universidad Iberoamericana sobre la preservación del patrimonio cultural y el trabajo final era escribir por qué salvar un inmueble «comentó.

Y allí es donde comienza a darse cuenta de la importancia de la divulgación y después funda un curso que se llama La historia en mayúsculas para dar paso a algo que le apasiona desde hace 6 años. Tener un programa de televisión en ADN40 que se llama el refugio de los conspiradores donde comparte con otros compañeros el lujo de hablar de historia.

“Académicamente me parece muy importante tener el dato pero digerirlo y transmitirlo a todo el mundo: es divulgarlo.  Así se da un libro sobre la vida de Hidalgo que se llama Cara o Cruz: Miguel Hidalgo. El bribón del cura. Las biografías inspiran”.

Evidentemente no todo ha sido fácil y en el trayecto Isabela se encontró con muchos fracasos que son aprendizajes que ha gozado. Porque es lo que le gusta hacer y es algo que le apasiona.

“Me di cuenta que la historia era lo mío, y el consejo es tener determinación dar ese extra. Un esfuerzo más.  No te conformes, síguelo, hazlo. Porque si realmente te apasiona lo vas a gozar, hasta los sin sabores porque no es fácil”.

Respecto al apoyo que tienen las mujeres mexicanas en la actualidad refirió que no es culpa de las mujeres que no sobresalgan, es culpa de los gobiernos y de la sociedad, incluso de otras mujeres.

“Soy mujer y puedo entender todo el tema del patriarcado, lo que busco es respeto. Yo creo que el respeto a lo que hacemos las personas hombres y mujeres es fundamental y no encuentro un respeto para lo que hacemos las mujeres. No me parece que es respetar meterle una golpiza a una mujer. No me parece que una madre haga diferencias entre la educación de una mujer y un hombre porque puede. Y eso es una falta de respeto. No me parece correcto que vendan a una niña de 12 años porque es uso y costumbre. No parece correcto que salga una niña a la papelería y no regrese porque a alguien se le ocurrió no respetar su derecho” agregó.

Para Isabel no solo es culpar a los gobiernos, porque nosotros generamos esos gobiernos. Esas leyes. Porque todo empieza desde la casa.  Desde no generar esos micromachismos. Y nos convertimos en una sociedad cómplice.

“Luego, luego comienzan a poner diferencias. En sueldos, oportunidades.  Si una niña quiere jugar fútbol adelante, si un niño quiere cargar una pañalera adelante en sus juegos lo que hacen es  recrear los roles del mundo. No pongamos nosotros las etiquetas, sí creo que es una cuestión de respeto y sensibilización. Los que estamos aquí tenemos el poder de cambiar leyes y estados” finalizó.

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