
Hay casos de crímenes reales registrados a lo largo de la historia que resultan trágicos, otros increíbles. Esta semana, abordaremos uno en particular que tiene ambos elementos. Es la historia de Hildegart Rodríguez Carballeira, quien pudo ser una de las mujeres más brillantes en la historia de la humanidad, pero su vida fue truncada de la manera más violenta y abrupta posible cuando apenas tenía 18 años.
Nacida en Madrid, un 9 de diciembre de 1914 como Hildegart Leocadia Georgina Hermenegilda María del Pilar Rodríguez Carballeira, fue ideada como un proyecto de su madre, Aurora Rodríguez Caballeira, para convertirse en un ser humano ideal, en el ‘modelo de la mujer del futuro’. De acuerdo con su progenitora, eligió un nombre tan poco común en honor a la santa Hildegarda de Bingen, que significa Jardín de Sabiduría.
Desde el primer instante de su nacimiento, Aurora educó a la chica como toda una intelectual y una niña genio. Desde los 2 años ya leía con fluidez, y escribía a los tres. A los cinco, ya leía (y comprendía) el pensamiento de filósofos como Marx y Nietzsche y a los 12 debatía con adultos. Antes de cumplir los 18 años hablaba seis idiomas, publicaba artículos en periódicos y revistas y se graduó en Derecho como la abogada más joven en la historia española, ingresando en la universidad a los 14.
Su inteligencia era tal, que fascinó al escritor H.G. Wells (autor de ‘La máquina del tiempo’ y ‘La guerra de los mundos’, pionero de la ciencia ficción) quien quiso contratarla como su asistente personal. También, se ganó el respeto del filósofo José Ortega y Gasset y el sexólogo Magnus Hirschfeld, pues abordaba temas de feminismo y sexualidad muy adelantados a su tiempo. A Aurora nunca le interesó un esposo, su niña fue criada sin necesidad de un matrimonio, y fue una concepción arreglada.
Hildegard tenía un futuro prominente y brillante. Parecía que nada en el mundo podría parar su intelecto; pero no fue así, pues fue asesinada por quien nadie se lo esperó: su propia madre.
EL ASESINATO
Con el paso de los años, Hildegard empezaría a hacer activismo político, colaborando con grupos de izquierda, defendiendo el derecho de la mujer al voto y las libertades sexuales. Aurora educó a su hija para hacerla independiente en todos los sentidos, y poco a poco comenzó a probar la libertad.
Era inevitable: aunque su madre no lo quisiera, iba a pasar más temprano que tarde.
Entre las muchas hipótesis de por qué Aurora asesinó a su propia hija, está la que plantea la más reciente película biográfica del tema, producida por Amazon MGM Studios, y es que se enamoró de un joven que militaba en grupos socialistas y que poco a poco le empezó a mostrar el mundo.
Aurora sabía que Hildegard se alejaría de ella, y su ‘proyecto’ iba a esfumarse. Por eso, la noche del 9 de junio de 1933, le ordenó a su sirvienta que sacara a pasear al perro, con el fin de que nadie la interrumpiera, y tomó una pistola, dirigiéndose a la habitación de su hija. Una vez allí, le disparó mientras dormía. Fueron en total 4 disparos: tres en la cabeza, uno en el corazón. El 23 de mayo del año siguiente se llevó a cabo el juicio, donde Aurora declaró, cuando le preguntaron si fue la perpetradora del asesinato de su hija: “La maté cuando estaba dormida para que no se enterase, para que no padeciese”.
La noticia conmocionó a la España de la época. Fue un escándalo mediático adelantado a los tiempos de las redes sociales digitales. Aurora fue condenada a 23 años de cárcel y murió en 1955 en el Sanatorio Psiquiátrico de Campozuelos. Los libros y artículos de su hija se consideran adelantados a su tiempo.
Sobre Hildegard se ha escrito y filmado mucho al respecto. ‘La madre de Frankenstein’ de Almudena Grandes y ‘Mi querida hija Hildegart’ son dos excelentes libros del tema. La más reciente película es ‘La virgen roja’ que recrea la relación de la joven y su madre.