A sólo dos días de la clausura de la Feria de León 2017, me parece el momento oportuno para ocuparnos de este tema y realizar unas reflexiones. El pasado 20 de Enero se conmemoró el 441º aniversario de la fundación de esta ciudad, habida cuenta de lo anterior, aunque seguro estoy de que usted conoce la historia, me voy a permitir recordar los siguientes datos: el 20 de Enero del año de 1576, por instrucciones del Virrey de la Nueva España, Martín Enríquez de Almanza, se fundó la Villa de León, quien dicho sea de paso, el nombre se otorgó por la procedencia del Virrey, que era del Reino de León, 3 siglos después, en el año de 1830, en honor a los caudillos de la insurgencia de México, Juan e Ignacio Aldama, se bautizó a esta ciudad zapatera como “León de los Aldama”, que hoy se le conoce como la capital del zapato.
Sin duda alguna, en estos 441 años, León ha transitado a través de una historia llena de vaivenes desde que inició con sus colonias, como son San Miguel, El Coecillo, Barrio Arriba y a la postre se construyeron varios monumentos en los que destaca, probablemente el más emblemático, el Arco de la Calzada.
Con motivo de la celebración de la fundación, no podía faltar “su feria con su jugada” como bien lo dijo el cantautor de Dolores Hidalgo, José Alfredo Jiménez. La cual, empezó a celebrarse en 1876 y el 12 de Enero de 1962 se convirtió en la Feria Estatal de León. Después de este breviario cultural, vayamos a lo toral, quiero hacer hincapié que, la feria de León nació desde sus albores como una Fiesta Popular del Pueblo. Quise ser puntual en esta afirmación porque hoy por hoy, esta fiesta no es tan popular como parece, porque en los discursos oficiales que repiten y repiten los organizadores del Patronato de la Feria de León, nos dicen que en ella fomentan valores y unión familiar y, que por $11.00 pueden asistir a más de mil eventos gratuitos.
Vamos por partes, desde mi perspectiva la Feria de León se ha desviado de sus objetivos que eran la razón de ser de éste, categóricamente afirmo que ha perdido el rumbo, que no era otra cosa más que el sentido social que tenía para ser la gran Fiesta Popular de los Leoneses porque la han convertido en algo prohibitivo para un ciudadano común, sobre todo para la clase trabajadora, habiéndolo convertido en una negociación meramente mercantilista y, para ello voy a entrar a los números, en primera instancia el Patronato celebra contratos con todas las personas que quieren instalar un stand, en el cual se prohíbe exhibir cualquier publicidad o vender otro producto que no esté contemplado en su contrato, si usted quiere poner un puesto de hot dog a cielo abierto o a la intemperie tiene que pagar un costo de $10,000.00 por metro cuadrado, así es que si ocupa 4 metros cuadrados, su costo será de $40,000.00 por 26 días. Según los datos proporcionados por los organizadores se instalaron 200 locales en la zona gastronómica, de estos estaremos hablando que su pago por los 26 días fluctúa entre los 150 a los 250 mil pesos, evidentemente que los 800 expositores que se encuentran en los stands dentro de los pabellones tendrán que pagar un renta que puede fluctuar de los $80,000.00 a $120,000.00 que ocupe el expositor. Espero que ya haya sacado su calculadora porque aquí no termina, si hablamos de $11.00 por seis millones de visitantes por la pura entrada, el Patronato obtendría la no despreciable cantidad de $66 millones, creo que esta cantidad exorbitante de ganancias puede pagar cualquier espectáculo del mundo pero no creo que con estos números no se pueda cubrir de sobra lo que están ofreciendo e inclusive, obtener ganancias millonarias.
Ahora bien, retomo lo del salario del trabajador, que gana $10.005 por hora, si quiere asistir a la feria con su familia entre su esposa y su dos hijos mayores ya fueron $44.00, más los hijos menores por los que pagan $6.00, más el costo del pago de la oruga seguramente ya no le alcanzó con el pago de dos días de salario mínimo y acoto por el traslado y la entrada a la Feria de León. Siguiendo este hilo conductor, el mensaje que se nos da, es que fomentan valores e integración familiar, por lo que voy a entrar al estudio de otro aspecto. Permítanme referirme específicamente a los lugares donde se vende alcohol, en los restaurantes, discotecas y bares el límite es a las 4:45 A.M. y, las terrazas, su límite es 2:45 A.M. en donde en algunos lugares condicionan su permanencia y su derecho a una mesa a un consumo de dos cubetas de cervezas que tienen un costo de $300.00 cada una, por lo que un comensal pagará lo de su quincena al asistir a la Feria, esta situación la dejo al libre mercado porque finalmente es una decisión personal el pagar esos costos; lo que sí vale la pena precisar es, que se ha estado vendiendo alcohol a menores de edad como lo han reconocido las propias autoridades de fiscalización que han impuesto 18 sanciones y que han clausurado a un establecimiento por ser reincidente pero como las multas tienen un costo de $800.00 a los $109,000.00, así es que, si la multa es de un monto menor vale la pena que el dueño del establecimiento se arriesgue a vender a los menores alcohol para recuperar la inversión que hizo por concepto del pago de la licencia para la venta de alcohol que también tiene un precio bastante elevado, así como la renta del pago del establecimiento, podría ahondar en este tema pero por esta ocasión me reservo.
Retomando el slogan de que es “La Feria de las sonrisas”, la pregunta es ¿las sonrisas de quién? ¿De la clase trabajadora?, más bien sería la Feria de la tristeza por no asistir a la Feria o “la Feria de las sonrisas” de la clase pudiente? Por último, el pueblo de León debe exigir cuentas al Patronato de la Feria para que les explique a donde van a parar las carretadas de dinero que se están obteniendo por el lucro que se ventila en la Feria de León.
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