La Reforma Laboral se perfiló en su inicio como algo necesario, porque después de 100 años se estaba considerando que la justicia social se estaba estancando, sin embargo la clase trabajadora esperaba mucho más de ella y ahora en lugar de ser un proceso sencillo parece que se convierte en un ataque frontal contra los trabajadores de México. Se ocupaba de una Reforma urgente para erradicar la corrupción y los viejos usos, pero ahora se plantea como una trampa para los obreros y los operadores, lo que podría encaminarse a hacer nugatorio la tan anhelada justicia laboral que consagra el artículo 123º constitucional; después de hacer este planteamiento y los subsecuentes quiero dejar abierto el siguiente cuestionamiento: ¿qué tanto va a mejorar este servicio si se queda con las mismas mañas, operadores y rezago? Usted hará su propio juicio, porque creo que no necesita ser un experto para poder realizarlo.

La clase obrera representa la parte débil de la sociedad, pero es donde descansa el desarrollo político, social y económico de la misma y es la que ha cargado con el desprecio, explotación, maltrato y discriminación en su devenir histórico.

La OIT dice “La discriminación en el empleo y la ocupación hace referencia a prácticas que tienen el efecto de situar a determinadas personas en una posición de subordinación o desventaja en el mercado de trabajo a causa de su raza, color, religión, sexo, opinión política, ascendencia nacional, origen social o cualquier otra característica no relacionada con el trabajo que debe desempeñarse”.

Ahora bien la OIT destaca cada uno de estos conceptos, algunos de éstos ya dicen todo en su vocablo pero para adentrarnos más, atendamos a dos: ¿qué es la ascendencia nacional?, la cual incluye distinciones realizadas sobre la base del lugar de nacimiento, la ascendencia o el origen extranjero de una persona, por ejemplo las minorías nacionales, o lingüísticas, ciudadanos que han adquirido su ciudadanía por naturalización y/o descendientes de inmigrantes extranjeros. Y también la OIT habla del origen social que incluye a la clase social de categoría socio-laboral y la casta. El origen puede utilizarse para denegar a ciertos grupos de personas el acceso a diversas categorías de trabajo o para limitarse a determinados tipos de actividades. La discriminación basada en el origen social, niega a la víctima la posibilidad de pasar de una clase o categoría social a otra, en algunas partes del mundo determinadas “castas” se consideran inferiores, por lo tanto, solo pueden optar por los puestos de trabajo de más baja categoría.

Lo anterior me sirve de preámbulo para entender con toda claridad que en México, la clase obrera se integra por personas que se dedican al oficio de obrero el cual se caracteriza por la realización de actividades manuales operando las máquinas en las fábricas. La educación de esta clase es escasa, y no es precisamente que no quieran saber leer y escribir, sino que, tienen hambre y sed, y por ende extrema pobreza y por ello su tiempo lo ocupan en el trabajo, si aspiran a sobrevivir, ésta es la clase más vulnerable. La población económicamente activa es de 53, 681,780; la población sub-ocupada y por posición en la ocupación 3’705,342; trabajadores subordinados y remunerados 1’702,711, población desocupada por antecedente laboral 1’821,825; con experiencia 1’217,046; sin experiencia 204, 779, esta encuesta es del 16 de Mayo del año 2017.

En este orden de ideas son miles de millones de mexicanos los que se encuentran en la incertidumbre de una Ley Federal del Trabajo que no conocen porque no son expertos, y ahora resulta que la Reforma los obligará a asistir cuando tengan un conflicto de intereses con la parte patronal a conciliar sin la debida asesoría porque según el Estado se acabaron los intermediarios, y ahora responsabilizan a los abogados laboralistas, de que éstos son los responsables de la falta de conciliación, imagínese usted a un obrero que ha sido despedido y que acude a que se le haga justicia y primero le dan una audiencia de conciliación con el patrón, la cual por supuesto no asegura que ahí se arregle el asunto porque no puede haber ningún acuerdo, y hasta entonces procede que el trabajador pueda demandar.

Esta Reforma al artículo 107º y 123º en materia de justicia laboral, eliminará las Juntas de Conciliación pero según el Licenciando Navarrete Prida, todos los operadores de estas Juntas se desempeñarán en los ”Centros de Conciliación que serán el primer dique en dónde tendrán que acudir los trabajadores, así las cosas, podemos decir que éstas seguirán siendo iguales porque en este momento será fácil manipular al trabajador puesto que es común que cuando se va a una conciliación se apele a los usos y costumbres del lugar más que a la Ley del Trabajo, y es una práctica común hablar por situar un ejemplo, en lugar de pagarse 3 meses de indemnización, solo se pague la mitad por el patrón. Será frustrante seguir jugando con el hambre y la necesidad de los trabajadores en conciliaciones, que tendrán por objeto obligar a los trabajadores a aceptar convenios.

Siguiendo este hilo conductor, esta Reforma entrará en vigor el 25 de Febrero del 2018, por lo que acotemos, hasta ahora, por lo menos en Guanajuato no se sabe en dónde estarán dichos juzgados laborales que pertenecen al Poder Judicial, habrá que preguntarnos si tendrán los mismos vicios, por ejemplo, que los trabajadores para obtener una copia de su expediente, tengan que acceder a internet y descargar un formato de pago, y luego ir a una tienda de autoservicio, pagar la fotocopia y además una comisión por dicho servicio. El Sindicalismo perdió su presencia, el trabajador dejó de ser la clase débil, y para rematar hoy por hoy, en las Juntas de Conciliación se asisten a las audiencias de pie, dándose una justicia laboral de ventanilla.

La próxima acción, es que los obreros dejarán de marchar los días 1 de Mayo porque no habrá nada que celebrar de aquellas conquistas laborales perdidas.

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