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Kaleydoskopio Temblor Electoral

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Vaya sorpresa, aunque en algún momento lo pensé, no me imaginé que fuera en estos días.

La figura de “declinación” no está descrita en la legislación electoral. Sin embargo, existe un antecedente en la práctica.

Durante el proceso electoral del año 2000, el candidato Porfirio Muñoz Ledo, del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), declinó a favor del abanderado panista Vicente Fox Quesada (Forbes,Omar González/Verificado 2018). Actualmente, no hay posibilidades de favorecer a un candidato, al renunciar a la candidatura. Lo que sí se puede hacer es, según el artículo 241 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), es que si un candidato dimite antes del 1 de junio de 2018 —30 días naturales previos de la elección— el partido o coalición que lo postuló tiene la posibilidad de registrar a otra persona como candidato y garantizar que éste aparezca en la boleta (www.diputados.gob.mx/Leyes).

Vaya lío.

La declinación tiene varios efectos y aunque no lo parezca están tan presentes como la activación del Sistema de Alerta Sísmica de la capital tras el registro de un sismo de 5.2 grados, con epicentro en Arcelia, Guerrero que soprendió, no sólo a Margarita Zavala, quien mantuvo la calma mientras daba un discurso ante empresarios integrantes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), sin tambien, a muchos mexicanos.

Parece una reacción de baja intensidad provocada por la decición de la ahora excandidata a la Presidencia de la República de bajarse de la contienda electoral.

¿El motivo?

El desgaste, el gasto, la falta de un apoyo y el sistema.

Ese sistema que impide que una mujer pase el famoso y bien aplicado “techo de cristal” (Wall Street Journal 1986). A la limitación velada del ascenso laboral de las mujeres para ocupar altos puesto como la Presidencia de la República. La razón de la desigualdad de género.

“El techo de cristal es una metáfora que alude a las barreras invisibles que encuentran las mujeres a la hora de abrirse paso en su carrera profesional” (Hipertextual, Feb. 8, 2017).Claramente podemos observarlo en la decisión de Margarita Zavala.

Se retira de la contienda porque, en parte, se dio cuenta de la realidad -cansancio- que le impide llegar a ocupar tan alta responsabilidad y que el sistema de corrupción mexicano le limitó para llegar.

Por otro lado, como en el juego del ajedréz, nuevamente, movió una pieza anticipando a sus oponentes.

En este momento de nubarrones electorales, los comentarios y memes no se hicieron esperar. Ya mencionan tantas cosas que, entre broma y broma, la verdad se asoma.

Unos dicen valentía y congruencia.

Otros, los que gastaron para para apoyarla, muestran su desencanto y guardan su enojo.

-¡Lástima Margarita o ¡lastíma, Margarita!

Otros más dicen que sus planes son unirse a…..¿?

No tengo una bola de cristal que nos aclare el futuro.

Lo que si está claro es que los mexicanos estamos perdidos, sin rumbo y con tantas dudas.

Muchos jóvenes me preguntan quíen es mi candidato.

Y ¿qué creen que les digo?

Sí, ya sé, pensaron en algún nombre.

Pues..¡No!

Les invito a reflexionar el motivo del porqué estamos pasando esto. A que piensen las razones que nos condujeron a este momento. A meditar nuestras acciones como ciudadanos para contribuir a la falta de crecimiento honesto de México. A enteder ese sistema de corrupción del cuál todos participamos y propiciamos estos conflictos y decisiones.

Puedo decir que ningún candidato está libre de culpa.

Pero sí hay uno, por el cual yo no votaría y que algunos mexicanos lo ven como el salvador, el mesías. Quieren castigar con su voto al sistema, a ellos mismos y a nuestro pobre y vituperado México.

¿Ya saben quíen?

Finalmente estamos desojando la margarita: me quiere, no me quiere, me quiere…..hasta que nos quedemos con…..

¡Hasta la próxima!

dr_rethcuel@yahoo.com

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