¿Por qué México

siempre vive en crisis?

Nuestra economía para el Gobierno de la 4 T, va viento en popa con su datos y puntos de vista.

La mayor parte de los reportes indican lo contrario, que la economía mexicana no esta dando señales de recuperación, aunado a los pronósticos de los economistas externos que proyectan un crecimiento por debajo del 1%.

El consumo privado ha perdido cada día impulso, en el primer trimestre solo creció 0.2% a tasa anual, la más baja desde 2009 (Expansión,2019). Esto aunado al desplome de la inversión física del sector privado (3.2%), una caída del consumo del gobierno (1.3%) asociado a la desaceleración de exportaciones de bienes y servicios.

Los factores adversos que lo han propiciado son bien sabidos, la cancelación del NAIM (aeropuerto) , además de la reestructuración del PEMEX y muchas otras situaciones mencionadas hasta el cansancio.

Un video de Samuel García Sepúlveda, Senador por Movimiento Ciudadano, refiere que en estos momentos la inversión extranjera suma más de 2,000,000,000,000.00 (dos billones de pesos). Esto es una suma estratosférica que contribuye a la estabilidad de la economía.

Son dineros de personas que pueden, en cualquier momento, como las golondrinas, migrar hacia lugares más estables económicamente. Las malas decisiones del Gobierno actual, aunado a las presiones que existen en una economía globalizada, deterioran la confiabilidad que los inversionistas tienen en nuestro país. Aunado a esto, las calificadoras de riesgo, como Moody’s, Standar & Poor’s, Fitch Rating, etc. juegan un papel clave en la regulación los flujos de capital a nivel mundial y sobre todo en América latina.

Una de estas calificadores recientemente bajó la perspectiva de la calificación de México de estable a negativa manteniendo la calificación soberana en “BBB+” con un tercio de posibilidad de una rebaja en un plazo de 18 meses (El Financiero).

Si, la calificación mencionada de positivo se convierte en negativo, mi estimados lectores -ese capital tan insignificante que mencionamos en líneas anteriores antes de terminar estas líneas- se iría de nuestro país, provocando infinidad de efectos que, definitivamente, traerían serias implicaciones. Depreciación de nuestra moneda, inflación, escases, etc.

Parece ser que no comprendemos la magnitud de las consecuencias ya que hemos olvidado lo que se siente estar viviendo con una crisis financiera como sucedió en el gobierno del presidente Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988). Con una inflación galopante de 4,030%, caída del poder adquisitivo en más del 70%. Hay que recordar que, debido a ello, el ex presidente Carlos Salina de Gortari, decidió quitarle a nuestra moneda tres ceros lo que controló la inflación y permitió paulatinamente estabilizar la economía.

Si continuamos con las tendencias actuales lograremos compararnos con ese fatídico sexenio, que en la mente de las generaciones actuales ni siquiera existió y ha quedado en el olvido para muchas personas, pero que poco a poco nos acercamos a cierto país vecino cuya inflación actual es de 2,688,670%.

Seguimos sin responder, como conejos que al ver una luz intensa se quedan inmóviles, hipnotizados por la luz de un cazador nocturno ventajoso.

Vivir en el pasado provoca que nos estanquemos en nuestro presente. Idealizar el pasado como la frase que tiempos pasados fueron mejores, resulta totalmente inadecuada.

Requerimos dejar que la tecnología suplante los recursos naturales que, paulatinamente como depredadores, estamos consumiendo.

No podemos soslayar la inevitable evolución informática y de vanguardia tecnológica que ya muchos países están utilizando.

México no pude ser la excepción. Entiendo que todos evitemos el cambio, ya que el salir de nuestra área de confortabilidad, requiere de esfuerzo, participación.

No podemos aislarnos en la vida rural tranquila adoleciendo de servicios esenciales como, salud, agua, comunicaciones terrestres, etc.

Tapar el sol con un dedo, no quita la luz que nos rodea.

No desaparece el sol.

Nuestro estado con una extensión territorial de 30,607 Km2, se puede comparar con Suiza o Bélgica. El primero ocupa la décimo novena (19) economía mundial con 670 mil millones de dólares de PIB (Producto Interno Bruto) y el segundo el lugar número 24, con un PIB de 468 mil millones de dólares.

Guanajuato contribuye con el 4.2% del PIB nacional, es decir con 43,970,766 dólares, casi lo que produce Costa Rica, o Líbano .

Con nuestra extensión, comunicaciones y disposición podríamos hacer de esta parte de nuestro país un ejemplo, mas allá de las economías mencionadas.

Pero, (interjección negativa), las fuerzas del ostracismo, del pasado, del no se puede, de tantas excusas y pretextos, jamás nos permitirían hacer el sueño americano (guanajuatense) realidad.

Así que sigamos pensando que no pasa nada. Que nuestra región seguirá siendo del partido actual y que mañana nuestra economía estará más poderosa y equilibrada,…… ¡SIN HACER NADA!

Como lo dijo Chava Flores:

¿A que le tiras cuando sueñas mexicano?

Respuesta. Seguir en crisis y atole con el dedo.

¡Hasta la próxima!

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