Las historias de emprendedores en el Pabellón Guanajuato de la Feria de León se cuentan por cientos. Una de las más interesantes es la de Fernando Morales Díaz, orgulloso ciudadano irapuatense que pasó de jubilado a emprendedor de la cerveza artesanal.
El nombre de su marca es ‘Jiricuicho’, lo que resulta totalmente irapuatense, ya que ese es el nombre original con el que se nombró a la ciudad de las fresas. En palabras del señor Morales, así es como nació la idea de emprender: “La marca nace cuando yo me estaba jubilando. Mi hijo, que estaba en Baja California, conocía a mucha gente que hacía cerveza. Entonces regresó y vio que yo ya estaba en el proceso de jubilación. Me propuso empezar a hacer cerveza, y me contactó con gente de la Asociación de Productores Cerveceros del Estado de Guanajuato. Nos empezaron a dar cursos y aquí nos tienen, desde hace siete años. Elegimos ese nombre porque queremos que sea cien por ciento de Irapuato. Todo lo que hacemos es con base en nuestra ciudad”.
Morales señala que es el cliente quien da la calidad, quien decide y ama el producto. Una cerveza se prepara desde el grano, sigue la cebada, que se hace dependiendo la especialidad (como caramelo o tostada); la mezcla de las maltas brindará colores y sabores, adicionando los lúpulos, que dan el amargor a la cerveza… pero también los aromas, que pueden ser frutales o herbales. Finalmente, la levadura será el complemento final.
“En León hemos tenido muy buena aceptación, y la feria nos ha tratado de forma excelente. El mercado de la cerveza artesanal en Guanajuato y el Pabellón de la marca Guanajuato nos ha apoyado mucho, abriendo el panorama con clientes grandes y hacer producir mucho más”, concluye Morales.



